Saturday, September 23, 2006

El contemplado


Habitación de Proust en Balbec

Una emoción de la infancia.
El cuerpo y el alma la recuerdan.

Era una habitación. Era una ventana.

Y es el mar que siempre recomienza.

4 comments:

  1. Anonymous2:16 PM

    ...Y la magdalena de los recuerdos proustianos???

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  2. Anonymous6:19 AM

    Y el mar entra, como la infancia, en el cuerpo y el alma

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  3. Anonymous6:35 AM

    Perdona el intrusismo, pero, ¿te preguntas alguna vez: quien te lee?te estoy leyendo e imaginando...

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  4. Anonymous6:18 PM

    Me lo pregunto e imagino a quien me lee.

    Octavio Paz mira el cielo y trata de deletrearlo. De repente se percata: alguien lo deletrea a él.

    No hay intrusismo.

    Saludos

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