31-07-05:
Domingo de nubes con sol.
La poesía viene del viento, pero también de la fotografía que Martín le hizo a Maria Antonia asomada a la ventana de la Habitación Nro. 9.
También de la que María Antonia le hizo a Martín en la cocina cuando trataba de preparar pasteles.
Viene de esas luces, de esas sombras.
Y viene de este recuerdo donde las violetas de Cernuda para Larra
van cayendo lentas, leves y apacibles.
Sunday, July 31, 2005
Tuesday, July 26, 2005
El vaso de agua de Chardin

Chardin
"...lleno de mí -ahito- me descubro
en la imagen atónita del agua
(...)
No obstante -oh paradoja- constreñida
por el rigor del vaso que la aclara,
el agua toma forma.
En él se asienta, ahonda y edifica,
cumple una edad amarga de silencios
(...)
¡Mas qué vaso -también- más providente!
Tal vez esta oquedad que nos estrecha
en islas de monólogos sin eco,
aunque se llama Dios,
no sea sino un vaso
que nos amolda el alma perdidiza..."
JOSE GOROSTIZA
(Muerte sin fin)
Y los ajos infinitos...
Ese cuadro de Chardin es una maravilla.
Lezamianos en Santiago de Cuba

Familia Biscuter-Uney con Abel Prieto,
Ministro de Cultura de Cuba y con Benito Yrady
Confraternidad lezamiana.
Los lezamianos se encuentran, aunque no se anden buscando. Mejor dicho, su manera de encontrarse es esa. Dejan que el azar concurrente disponga de su cuenta y los reúna. Y eso no falla.
Jamás un saque de dados abolirá al azar concurrente lezamiano.
El suceso acaeció hace tres semanas en Santiago de Cuba. Un venezolano decide a última hora cambiar el tema de su ponencia y echa mano a un trabajo sobre Lezama Lima que se le apareció de repente en uno de los archivos de su "portátil". Piensa: ¡cómo no se me había ocurrido antes! Y se va con los cuartillas lezamianas al teatro Heredia. Como el inicio del foro se atrasó casi por una hora, la ponencia sobre Lezama fue leída cuando ya los integrantes del panel siguiente se encontraban en la sala. Uno de ellos era Abel Prieto, lezamiano total, estudioso de la obra del etrusco de La Habana vieja, novelista hijo de Paradiso, con su "gato volador", surgido de Fragmentos a su imán.
Los hilos secretos de la poesía se enlazan cuando uno menos lo espera.
Abel Prieto y los Biscuter (uno de ellos fue el ponente del 5 de julio) se proponen ahora realizar un encuentro lezamiano en La Habana, en Caracas y en San Felipe.
Monday, July 11, 2005
Con el alma en El Cobre

Cocineros en Santiago
La foto fija y no necesita dar esplendor. Este corre por cuenta de Santiago de Cuba.
Están, de izquierda a derecha: Ricardo, Manzanilla, María Loyo, Mujica y Osmany.
Se encuentran en El Cobre y no quieren flores. Lo que quieren es Virgen de la Caridad.
Vivieron una experiencia. No todos pueden hacer lo que ellos hicieron. Vivir una experiencia hoy en día no es fácil. Es una actividad poética poco frecuente.
Quienes no están en la foto, sí están en ella. ¿Ven los ojos que nos ven?
Allí estamos.
Cuchi y yo,
con el alma en El Cobre.
Wednesday, June 29, 2005
Poetas esperando la inspiración de su musa

Startimage
"Parterre 1
Poetas esperando la inspiración de su musa.
Poetas esperando muy esperanzados la inspiración de su Musa.
Poetas esperando no tan esperanzados la inspiración de su musa.
Parterre 2
Poetas esperando algo esperanzados la inspiración de su Musa.
Poetas que lo esperan todo de la inspiración de su Musa.
Poetas que lo esperan casi todo de la inspiración de su Musa.
Parterre 3
Poetas que no esperan nada de la inspiración de su Musa.
Poetas que no esperan casi nada de la inspiración de su Musa.
Poetas que esperan un tanto cuanto de la inspiración de su Musa.
Parterre 4
Poetas esperando sin mayor esperanza la inspiración de su Musa.
Poetas esperando sin ninguna esperanza la inspiración de su Musa.
Poetas poniendo todas sus esperanzas en la inspiración de su Musa.
(...)
Leónidas Lamborghini
Friday, June 24, 2005
70 años en la inmortalidad

Gardel
Recuerdo cuando se cumplieron 50. Yo escuchaba a Gardel y escribía. Sonaba Melodía de Arrabal y me atascaba en un párrafo. Tenía entonces que dejar la página a medio hacer y sumirme en la celebración, como todo gardeliano que se respete y que respete los rituales de ese día.
Y así estuve durante toda la mañana y parte de la tarde, hasta que no pude postergar más la conclusión del ensayo. Se trataba de un encargo muy especial que me había hecho un amigo y la fecha de entrega ya la tenía encima, como siempre.
A las cinco de la tarde dejé a Gardel y retorné a Sucre, no sólo movido por el compromiso, sino también por la alegría de haberle encontrado un parangón a mi héroe de Cumaná. Así, la escritura fluyó y discurrió a placer sobre las páginas que faltaban.
Como testimonio imborrable de ese momento poético, el nombre de Gardel sigue ahí, apenas visible entre sus líneas.
Han pasado veinte años (“no es nada”, diría él) y el texto, en general, me sigue gustando. Ahora sé que si alguna gracia perdura en esos párrafos se la debo a la voz de quien hoy cumple setenta años en la inmortalidad.
(...)
“...Es entonces la muerte del héroe una negación de la muerte, la máxima proeza del guerrero o del cantor, llámense Héctor o Gardel. Ni más ni menos que una prueba iniciática para la gloria. Y si a esa muerte se le añade el detalle de haber acaecido tempranamente, la lucha contra el olvido se torna menos desigual. Bien sabemos de las viejas preferencias de los dioses”.
(FCC. Sucre: el más sereno de los heroísmos)
Tuesday, June 21, 2005
Sartre cumple hoy cien años
Aunque algunos se lo hayan propuesto de manera deliberada, no es posible olvidar a Jean Paul Sartre. Así, hoy celebramos el centenario de su nacimiento y si no fuese trágico, nos reiríamos de los patéticos ex-izquierdistas del presente, que con encono indigno de cualquier causa, han querido lapidar con odio la memoria de uno de los más grandes filósofos y escritores franceses de todos los tiempos. Lo cierto es que ahí está El Ser y la Nada, exaltado críticamente hace muy poco por Eugenio Trías. Y está también La náusea, leída por los jóvenes de ahora sin los prejuicios que los viejos tenemos ante las relecturas, sobre todo, de aquellos libros que adoramos hace años. Y es que Sartre cumple cien, pero no los aparenta.
Yo tenía catorce años cuando me enteré de que había un señor diabólico en Francia que se había atrevido a rechazar nada menos que el Premio Nobel de Literatura. Desde ese día comencé a indagar por su obra y sus ideas con voraz curiosidad.
Algunos lo adoraban, ciertamente, pero para otras era más que detestable. Del existencialismo sólo había tenido noticias por un tipo de fiestas que organizaban algunas vecinas para escándalo de las señoras del barrio. "Fiestas existencialistas", les decían, y desde luego, si algo ostentaban de Sartre, era sólo la asociación pecaminosa que su nombre provocaba. No fui a ninguna de esas fiestas, pero sí leí La Náusea pocos años después del 64. Y me declaré existencialista, y hasta marxista de la tendencia Sartre (más tarde lo sería también de la tendencia Groucho). Celebré el prólogo a Los condenados de la tierra, de Fanon y tuve en Sartre un ejemplo de intelectual comprometido, es decir, de "mal ejemplo" permanente para las conciencias tranquilas.
Pasada la euforia del mayo francés, abandoné por un tiempo a Sartre y preferí a Camus. Ahora los reconcilio en mi recuerdo, y a cada uno le otorgo lo que yo creo que valen.
Hoy quiero rescatar unas líneas que Juan Nuño, mi maestro, trazó con imborrable tinta en un libro apasionado. El libro se llama simplemente Sartre:
"Confesar la pasión por Sartre es, ante todo, declarar la edad: generación de la postguerra, y rememorar el credo de aquella juventud: aceptar las totales consecuencias de una irrestricta libertad del hombre, responsable único ante sí, sin Dios ni amo alguno. Reconocer que, bajo más de una ceniza, la vieja pasión permanece inextinguible equivale a mostrar la radiografía ideológica: el corazón irremediablemente a la izquierda; la cabeza crítica, independiente de cualquier dogma (en especial, el stalinista), pero con el cerebro recorrido por dos virus no siempre conciliables: liberación del hombre, revolución total; el socialismo metido en los huesos; en la boca del estómago, náusea permanente por la burguesía y sus productos: capitalismo, fascismo, imperialismo y el más purulento de todos, colonialismo en cualquiera de sus mutantes formas...
Este libro es una recaída: la vuelta a Sartre. Para comprobar su irritante actualidad."
El tiempo...el tiempo pasa, así decimos todos, decimos siempre. También pasan las ideas y las cambiamos, como debe ser. Hay quienes se enorgullecen de ello (y no está mal), pero también hay quienes, de contrabando, han cambiado de ideales y de sueños, o lo que es peor, han dejado de tenerlos. De más está decir que no están invitados a la fiesta de este cumpleaños.
Yo tenía catorce años cuando me enteré de que había un señor diabólico en Francia que se había atrevido a rechazar nada menos que el Premio Nobel de Literatura. Desde ese día comencé a indagar por su obra y sus ideas con voraz curiosidad.
Algunos lo adoraban, ciertamente, pero para otras era más que detestable. Del existencialismo sólo había tenido noticias por un tipo de fiestas que organizaban algunas vecinas para escándalo de las señoras del barrio. "Fiestas existencialistas", les decían, y desde luego, si algo ostentaban de Sartre, era sólo la asociación pecaminosa que su nombre provocaba. No fui a ninguna de esas fiestas, pero sí leí La Náusea pocos años después del 64. Y me declaré existencialista, y hasta marxista de la tendencia Sartre (más tarde lo sería también de la tendencia Groucho). Celebré el prólogo a Los condenados de la tierra, de Fanon y tuve en Sartre un ejemplo de intelectual comprometido, es decir, de "mal ejemplo" permanente para las conciencias tranquilas.
Pasada la euforia del mayo francés, abandoné por un tiempo a Sartre y preferí a Camus. Ahora los reconcilio en mi recuerdo, y a cada uno le otorgo lo que yo creo que valen.
Hoy quiero rescatar unas líneas que Juan Nuño, mi maestro, trazó con imborrable tinta en un libro apasionado. El libro se llama simplemente Sartre:
"Confesar la pasión por Sartre es, ante todo, declarar la edad: generación de la postguerra, y rememorar el credo de aquella juventud: aceptar las totales consecuencias de una irrestricta libertad del hombre, responsable único ante sí, sin Dios ni amo alguno. Reconocer que, bajo más de una ceniza, la vieja pasión permanece inextinguible equivale a mostrar la radiografía ideológica: el corazón irremediablemente a la izquierda; la cabeza crítica, independiente de cualquier dogma (en especial, el stalinista), pero con el cerebro recorrido por dos virus no siempre conciliables: liberación del hombre, revolución total; el socialismo metido en los huesos; en la boca del estómago, náusea permanente por la burguesía y sus productos: capitalismo, fascismo, imperialismo y el más purulento de todos, colonialismo en cualquiera de sus mutantes formas...
Este libro es una recaída: la vuelta a Sartre. Para comprobar su irritante actualidad."
El tiempo...el tiempo pasa, así decimos todos, decimos siempre. También pasan las ideas y las cambiamos, como debe ser. Hay quienes se enorgullecen de ello (y no está mal), pero también hay quienes, de contrabando, han cambiado de ideales y de sueños, o lo que es peor, han dejado de tenerlos. De más está decir que no están invitados a la fiesta de este cumpleaños.
Thursday, June 09, 2005
Para Tecnorrante
Anne Bancroft que estás en los cielos

Dustin Hoffman frente a las piernas de Anne Bancroft.
Desde que Rita Hayworth lo hizo en Gilda, nadie había levantado
así una pierna en la pantalla grande.
Gloria a eterna a Mrs. Robinson.
Ayer vi la noticia y hoy leí este artículo de Maruja Torres que les copio de seguidas:
CARTA FINAL
A la recién fallecida Anne Bancroft no la recordaré como la señora Robinson de El graduado, sino como la escritora Helen Hanff (1916-1997) de otra película de culto, de distinto culto (el que une a los adictos a la literatura), y también de amor, aunque de amor múltiple (a los libros viejos y las ediciones raras, a la correspondencia clásica y a la amistad). 84 Charing Cross Road, que aquí se llamó La carta final, partía de la única obra maestra que Hanff produjo en su vida: la recopilación de las cartas que ella y el librero Frank P. Doel intercambiaron desde 1949 hasta la muerte de él, en 1969. Le puso como título la dirección de la librería de antiguo Marks & Co., a la que dirigió su primera petición de autores ingleses, en ejemplares usados y baratos.
Sin verse jamás, a través del Atlántico, esta insólita pareja cimentó, carta a carta, una notable relación trenzada en torno a la pasión literaria, las pequeñas novedades cotidianas, la precariedad de la subsistencia (él, encargado de Marks & Co., en el Londres famélico de la postguerra; ella, escritora incipiente y mal pagada) y los rasgos de carácter que les hicieron complementarios (ella, irónica y algo extravagante; él, contenido, tímido, digno). Helen le daba su vitalidad, él llenaba su piso de preciosos volúmenes.
Película de culto, decía, la protagonizada por Bancroft (su marido, Mel Brooks, le regaló los derechos del libro por un cumpleaños), a quien hoy lloramos los cinéfilos y los hermanos del graduado. Pero, por encima de todo, película de celebración de lo mejor que tenemos: la capacidad de relacionarnos para disfrutar de nuestras experiencias y de nuestras lecturas. Por una extraña casualidad, en el teatro Guimerá, de Santa Cruz de Tenerife, esta noche se representa el montaje teatral de Isabel Coixet, con Carme Elías y Pep Minguell. Si pudiera, tomaría un avión para volver a verla. Si pudiera, me pasaría la película. Pero estoy lejos de casa, de modo que haré lo único posible: con Bancroft en el recuerdo, iré a una librería de antiguo.
Había un bar en el lugar donde estuvo Marks & Co., la última vez que pasé por Londres. Me pregunto adónde habrán ido a parar los libros que Frank le envió a Helen.
Maruja Torres
El País, 9 de junio del 2005
Monday, June 06, 2005
Tuesday, April 26, 2005
Víctor Hugo Morales o la palabra
VICTOR HUGO MORALES O LA PALABRA
Nunca agradeceré tanto a los heresiarcas de Uqbar el haberme regalado esta inesperada poesía.
Nunca agradeceré tanto a la poesía el haberme permitido disfrutarla en su aparición menos pensada.
Y es que nunca me imaginé que la narración imposible de un gol fuese tan absolutamente superior al gol narrado.
Y es que nunca había encontrado un ejemplo más vivo del infinito poder de la palabra.
(Lo copié de El Azar Concurrente http://www.cuadrivio.blogspot.com . Sé, además, que le encantaría a Biscuter).
Nunca agradeceré tanto a los heresiarcas de Uqbar el haberme regalado esta inesperada poesía.
Nunca agradeceré tanto a la poesía el haberme permitido disfrutarla en su aparición menos pensada.
Y es que nunca me imaginé que la narración imposible de un gol fuese tan absolutamente superior al gol narrado.
Y es que nunca había encontrado un ejemplo más vivo del infinito poder de la palabra.
(Lo copié de El Azar Concurrente http://www.cuadrivio.blogspot.com . Sé, además, que le encantaría a Biscuter).
Salsipuedes
Tuesday, April 19, 2005
Paradiso oracular

Oráculo lezamiano
Increíble. Ante de que se supiera quién era el nuevo Papa, yo tenía en mis manos Paradiso. Había buscado en la biblioteca la gran novela de Lezama Lima para copiar en un post un fragmento, a propósito de la pedantería culinaria. Estaba en eso cuando Cuchi me dice que ella está segura de que el Papa será el cardenal Ratzinger. Fue entonces cuando apareció mi vieja fe en el carácter oracular del libro de Lezama. De inmediato lo abrí al azar y leí las primeras líneas que saltaron a mi vista. Lo dejé abierto y le dije a Cuchi, quien no se percató de mi consulta: “Tienes razón. El Papa es Ratzinger. Seguro”. Lezama me lo había dicho ya mediante una palabra clave: el nombre alemán que saltó de la página encontrada al azar. A los pocos minutos se confirmaría la certeza lezamiana. Y mejor, la de Cuchi.
(Cuchi fue támbién quien decidió "colgar" un fragmento lezamiano contra "el tipo del nitrógeno").
Exposición de Martín y María Antonia en Las Mercedes

Aix-en-Provence. Rotonde
Martín y María Antonia en Aix-en-Provence y en New York, respectivamente.
La exposición se abre al público el jueves 21 de abril en el Hotel Paseo Las Merces, nivel PP, Las Mercedes. 7 p.m.
Esto dice una nota que me enviaron:
"Caminas por una calle de Nueva York y de pronto alguien se te atraviesa sólo para decirte que esta tarde visitó la casa de Cézanne. Fijas tu mirada en una puerta de Aix-en-Provence y una ráfaga de luz te ilumina en Manhattan. Son los hilos oscuros de la vivencia oblicua. Son los pasos del poema de Octavio Paz que desde esta calle resuenan en una calle lejana. Son las miradas del paisaje urbano que la poesía lleva por dentro y que a veces, sólo a veces, nos permiten reconocernos en ellas".
P.D: Pido disculpas porque la foto de este post no es de Martín ni de María Antonia. Los interesados deben ir a la exposición. Les garantizo su calidad.
Tuesday, April 05, 2005
Abril es el mes más cruel
01-04-05:
Abril intertextual:
Llegó abril y se fue marzo. Abril es el mes más cruel. ¿Quién me ha robado el mes de abril? Tenía quince abriles. ¿Cuántos me quedan todavía?
Luna de abril y paisajes abrileños.
Leo, mientras tanto, a Xavier Abril, poeta peruano vanguardista, quien engendra lilas desde su muerte en tierra.
Abril intertextual:
Llegó abril y se fue marzo. Abril es el mes más cruel. ¿Quién me ha robado el mes de abril? Tenía quince abriles. ¿Cuántos me quedan todavía?
Luna de abril y paisajes abrileños.
Leo, mientras tanto, a Xavier Abril, poeta peruano vanguardista, quien engendra lilas desde su muerte en tierra.
Thursday, March 24, 2005
Me desordeno, amor, me desordeno
24-03-05:
Recuerdo los epitafios de Luis Rogelio Nogueras. Este, por ejemplo:
Anuncia el cementerio de La Habana
que deben apurarse para ver
el cadáver de Alejo Carpentier:
¡Vuelve a París la próxima semana!.
Y este otro:
El director general del cementerio
avisa a los bromistas de mal gusto:
prohibido orinarse sobre el busto
del notable ensayista Desiderio.
Trato de recordar unos versos del mismo Wichy en los que el personaje también es Desiderio Navarro. Los versos aluden a las conferencias que daba el "notable" ensayista y a las cuales todos los miembros de la UNEAC debían acudir. Wichy llegaba tarde y un día escribió algo así (no lo recuerdo bien y seguramente altero por completo un verso):
Cuando llego a tus foros demorado
y me planto en la punta de un criterio
antes tantas palabras de ilustrado,
me Desiderio, amor, me Desiderio.
La gracia está en que se trata de una parodia a un famoso poema erótico de Carilda Oliver. El poema de Carilda lo leí después. Su primera estrofa es la siguiente:
Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Es un soneto famoso en Cuba. Continúa así:
Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.
Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mala promesa de veneno;
y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca enamorada,
me desordeno, amor, me desordeno.
Es, como se ve, maravilloso.
(Una foto de Carilda Oliver está en el post de abajo).
Recuerdo los epitafios de Luis Rogelio Nogueras. Este, por ejemplo:
Anuncia el cementerio de La Habana
que deben apurarse para ver
el cadáver de Alejo Carpentier:
¡Vuelve a París la próxima semana!.
Y este otro:
El director general del cementerio
avisa a los bromistas de mal gusto:
prohibido orinarse sobre el busto
del notable ensayista Desiderio.
Trato de recordar unos versos del mismo Wichy en los que el personaje también es Desiderio Navarro. Los versos aluden a las conferencias que daba el "notable" ensayista y a las cuales todos los miembros de la UNEAC debían acudir. Wichy llegaba tarde y un día escribió algo así (no lo recuerdo bien y seguramente altero por completo un verso):
Cuando llego a tus foros demorado
y me planto en la punta de un criterio
antes tantas palabras de ilustrado,
me Desiderio, amor, me Desiderio.
La gracia está en que se trata de una parodia a un famoso poema erótico de Carilda Oliver. El poema de Carilda lo leí después. Su primera estrofa es la siguiente:
Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.
Es un soneto famoso en Cuba. Continúa así:
Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.
Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mala promesa de veneno;
y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca enamorada,
me desordeno, amor, me desordeno.
Es, como se ve, maravilloso.
(Una foto de Carilda Oliver está en el post de abajo).
Idea Vilariño se despide de Onetti
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