Wednesday, September 21, 2005

Guy Monod


Guy Monod

Guy Monod es, sin duda alguna, el esteta mayor del neonachismo. También se dice -y yo estoy de acuerdo- que es el padre de ese gran movimiento espiritual, un movimiento que nació, creció y se desarrolla a contracorriente de la medianía del entorno. Muy a tiempo sus integrantes lograron desmarcarse de manera absoluta de la banalidad de las "generaciones bobas" anteriores, coetáneas o sucesivas a ellos. La lucidez implacable de Guy Monod mucho tiene que ver con ese logro casi milagroso.

A punto de ser "niño prodigio", Monod pudo echar mano de un talento poco común para la heterodoxia y la rebeldía calculadas y se zafó oportunamente del pavoso estereotipo que tantas cerebros ha estancado en este valle de lágrimas. Con un humor proclive a la autoburla, Monod comenzó a derrochar sus dotes en las primeras orgías del neonachismo y desde esa época no para. Por fortuna, su portentoso talento es una fuerza renovable.

Luisana Castillo, recordando sus lecturas tempranas de la poesía de Jaime Gil de Biedma, usó una frase de éste dirigida a Ferrater para decirle una tarde memorable a Guy Monod: "El exceso de tu inteligencia puede perderte. Pero no. Es precisamente lo excesivo de la misma lo que te salvará de ser sólo inteligente". La aparente paradoja de Ikako Kazabe (marca creada, por cierto, por Monod) dio en el clavo: todo en Guy Monod es desmesurado. Algebra y fuego, como diría Borges, le son connaturales. Capaz de diseñar y describir botellas de Leyden, así como de llenarlas de vino y bebérselas durante interminables madrugadas con sus compinches neonachistas. Apto para resolver teoremas tipo Fermat, pero también para anularlos poéticamente ipso facto y sin clemencia científica alguna. Todas esas cualidades de Monod han hecho que el Turco Najul, mencionando uno de los nombres de Guy, diga de él: "Es el Félix de los ingenios".

Heredero de Breton, no sólo en su devoción por México, sino también -y sobre todo- en el amor loco: sólo adora a su Nadja, rubia, inconcebible, radiante, esplendorosa.

Monod tendrá una estatua, pero no por ser el padre y pope del neonachismo, sino por héroe petrolero. Pero les aviso: el mismo Monod derribará la estatua en una fiesta neonachista que cambiará de nuevo al mundo.

Dijo Octavio Paz: "Hablar de Guy Monod con un lenguaje que no sea el de la pasión, es traicionarlo".

Guy Monod Posted by Picasa

Tuesday, September 20, 2005

Henri S. Leprince


Leprince

Alfonso Reyes dijo una vez que era preferible repetirse que autocitarse. Así que repito acá un comentario dejado en el buzón de otro blog:

HENRI SIMON LEPRINCE

No podemos fiarnos del recurso retórico de Henri S. Leprince para hablar de Henri S. Leprince. Es el viejo truco de la modestia que no tiene por qué ser falsa (en su caso no lo es).

Leprince es, probablemente, el más cálido y amable de los escritores neonachistas. Sus imágenes suelen ser precisas, pero con la precisión inefable de lo emotivo. Si bien maneja la certeza fría y brillante del ingenio, no hace descansar en éste el peso mayor de sus propósitos literarios.

Se inició en la literatura como cicerone barquisimetano de Sergio Pitol, a mediados de los noventa. Durante una semana en el legendario TIJEL (Taller Internacional de Jóvenes Escritores de Latinoamérica y España) aprendió lo suficiente como para emprender por sí mismo un camino estético original. Se propuso, entonces, no ser un escritor: se juró a sí mismo que sería una literatura y a fe que lo está logrando.

La carrera literaria de algunos de los asistentes al TIJEL (L. V., I.T, etc.) se debate actualmente entre frustraciones editoriales y arduos esfuerzos por entrar en el canon internacional de la narrativa. El silencioso outsider Leprince, en cambio, sonríe ahora desde la placidez de la blogosfera, contemplando cómo su obra crece en lo que lee, en lo que escriben él y sus amigos, en lo que sueña, en lo que imagina, en lo que deja de escribir o leer y en lo que la máquina del Turco Najul está por depararle.

Leprince mueve piezas desde Madrid con sólo pensarlas. Tiene el poder genuino del neonachismo en su guitarra.

Monday, September 19, 2005

Museo de la novela de la Eternidad neonachista


Miles Davis

No es la primera novela escrita en la blogosfera, pero sí debe ser una de las más apasionantes. Se escribe a sí misma. Nadie sabe ni intuye cómo termina, si es que termina. Nadie sabe cómo empezó, si es que empezó realmente. Es una novela plural que se va haciendo y deshaciendo. Es la novela del neonachismo. La novela que va escribiendo a sus autores.

(La foto del boxeador Miles Davis es una las imágenes más célebres del jazzismo neonachista).

Saturday, September 17, 2005

El visible color de los tigres


Borges

El inevitable Borges, ya ciego, sólo veía sombras y tigres, mientras sus manos ansiaban otra cosa. Copio:

EL ORO DE LOS TIGRES

Hasta la hora del ocaso amarillo
cuántas veces habré mirado
al poderoso tigre de Bengala
ir y venir por el predestinado camino
detrás de los barrotes de hierro,
sin sospechar que eran su cárcel.
Después vendrían otros tigres,
el tigre de fuego de Blake;
después vendrían otros oros,
el metal amoroso que era Zeus,
el anillo que cada nueve noches
engendra nueve anillos y éstos, nueve,
y no hay fin.
Con los años fueron dejándome
los otros hermosos colores
y ahora sólo me quedan
la vaga luz, la inextricable sombra
y el oro del principio.
Oh ponientes, oh tigres, oh fulgores
del mito y de la épica,
oh un oro más precioso, tu cabello
que ansían estas manos.

(Jorge Luis Borges, El oro de los tigres)

Poemas para el tigre (a Tigre Garmendia, dedico)

Un mexicano, por cuyos títulos hace poco pasó la vista de Guy Monod (no sé si lo recuerda) ha dedicado dos de sus excelentes libros de poemas a la maravillosa fiera. De uno de ellos tomo este texto:

"El tigre en celo
es como un pozo de semen,
como un brazo de río:
más de cincuenta veces en un día
copula y se descarga largamente en la hembra,
como un cielo encendido en éxtasis perpetuo,
una tormenta de erecciones.
Y la hembra que aúlla o vocaliza
con su voz de contralto,
cómica y dolorosa,
pornográfica y mártir,
espera al tigre que la ronda sin tregua
como una tea, como un astro poseído e hirsuto.
Las fieras se acarician, Rubén,
bajo las vastas selvas primitivas.
Es el gran circo del sexo
en inconsciente y arrobada
soledad acróbata.
Al alba, cuando las bestias lujuriosas duermen,
parece oler a sexo, también a carne macerada,
en dos kilómetros a la redonda
y un resplandor ligero emana de ese olimpo
en que la prole
del que podría preñar en horas a doscientas tigresas
es grandioso rescoldo y ya apaga
como un fuego de siglos,
cesa como un viento,
cede como un canto".

(Eduardo Lizalde, Caza mayor)

Friday, September 16, 2005

Tigres


El tigre blanco: preside el occidente;
le corresponde el otoño y los metales.

"En la infancia yo ejercí con fervor la adoración del tigre..."
(Borges)

El tigre de la Malasia.
El tigre de William Blake, de aterradora simetría.
El tigre de Bengala.
El tigre rayado, asiático, real.
El tigre overo.
El tigre de los camalotes del Paraná.
El tigre de la confusión amazónica.
El tigre rayado, asiático, real.
El tigre de las márgenes del Ganges.
El tigre vocativo de mi verso.
El tigre fatal, la aciaga joya.
El tigre de los símbolos.
El tercer tigre.
El otro tigre, el que no está en el verso.
Los tres tristes tigres.
Tiger Woods.
Dick Tiger.
El Tigre de Gales: Tom Jones.
El Tigrito de Venevisión (vade retro).
Los tigres de la Mesa de Guanipa: El Tigre y El Tigrito.
El Tigre de Carayaca.
Mano e`Tigre Bustamente.
El Tigre Clemençeau.
El Tigre E. Fernández (nada es perfecto, ni siquiera este catálogo).
El Tigre que no come tigre (y si lo come, lo vomita).
El Tigre que come por lo ligero.
Tío Tigre (sin Tío Conejo).
Los Tigres de Aragua.
Los Tigres del Licey.
Los Tigres de Detroit.
El Tigre del suicidio de Leopoldo Lugones.
El tigre de papel.
El tigre de Winnie Pooh.
La tigresa o todas las tigresas de vida alegre.
Los tigres del Annam (cinco, dice Borges).
Los tigres de Dalí.
El tigre de Zucarita.
El tigre del horoscopo chino.
El Tigre de Guaitó.
El Tigre Encaramao.
El Tigre de las Nieves, Tenzig Norgay.
El CyberTiger, desde donde se conecta Guy Monod.
La banda de música "Le Tigre".
El tigrito del chimó El Tigrito.
Y qué le vamos a hacer:
El Tigre Garmendia.

A cada uno de estos tigres le llegará su sábado.

Friday, September 02, 2005

Monod, Morelliano y Cuyagua

Sólo para consignar lo que creo una certeza:

Monod propuso un Tetragrámaton como pista segura para acceder al misterio del Manifiesto Neonachista. Creo que tiene razón en la idea. Morelliano, en un comentario reciente le ha hecho una ligera modificación a la propuesta monodiana. Cree que la primera letra del Nombre es la "M", siguiendo la sospecha fundada de Henry S. En verdad, la "M" es recurrente: Monod, Morelliano, Madrid, Martín, Machado, María, Marta, etc.

Faltan tres letras, pero es un comienzo firme. Estoy seguro de que Izzy Cuyagua está ya aportando pistas muy confiables.

Una arquitecta que se encuentra actualmente en Barbados va a dar datos de mucho valor. Recuérdese que en el terreno de las investigaciones difíciles los espacios laberínticos cuentan.

Tuesday, August 30, 2005

Pistas para la Comisión Monod

La red neonachista de la blogosfera está creciendo. Ayer apareció un tal Morelliano con un blog llamado Del lado de acá. (http://criptodenis.blogspot.com). Dice tener información acerca del paradero del Manifiesto Neonachista.

Es evidente la raíz cortazariana de casi todo el neonachismo. Sospecho que el ganador del premio “Rómulo Gallegos” este año, Isaac Rosa, es un prominente neonachista (véase su discurso de recepción del premio). Sería interesante consultarlo al respecto.

Pienso que el neonachismo no es un simple juego. Tiene mucho que ver con el compromiso político cortazariano.

Por cierto, Morelliano dice haber llegado al barrio Caballito de Buenos Aires. Ese dato ya lo debe estar procesando Guy Monod, para quien la referencia a Caballito no puede ser superflua. Monod habrá de haberla conectado inmediatamente no sólo con Maradona, sino con la Comuna de París y vaya usted a saber con qué otras cosas igualmente reveladoras.

Monday, August 29, 2005

Leopoldo M. Panero y noticias para la comisión Monod


Leopoldo María Panero

"La llanura infinita y el cielo su reflejo.
Deseo de ser piel roja.
(...)

Cruzó un último jinete la infinita
llanura, dejó tras sí vana
polvareda, que luego se deshizo en el viento.
Deseo de ser piel roja.
(...)

(Sitting Bull ha muerto, los tambores
lo gritan sin esperar respuesta)"

Leopoldo María Panero ("Así se fundó Carnaby Sreet", 1970, dedicado a los Rolling Stones)

Entiendo que hay un neonachismo que desde una perspectiva banal podría considerarse como una de sus manifestaciones extremas o patológicas y no como su estado superior. Me refiero al tipo de neonachismo que defendió en Mondragón durante mucho tiempo el poeta Leopoldo María Panero, según lo refiere Roberto Bolaño en una de las cumbres del neonachismo: 2666. En rigor, estamos hablando de un neonachismo moderado y plácido que sólo podría ser calificado de extremo si consideráramos su indiscutida lucidez. Antonin Artaud, en Rodez, fue uno de los precursores más egregios de esa vertiente del neonachismo antilacaniano.

Espero que la Comisión Monod muestre muy pronto los avances de su pesquisa.

P.D: Para aclarar un poco (o contribuir a la confusión general sobre el neonachismo) pueden consultarse estos blogs:

http://nocheterrible.blogspot.com
http://blogges.blogspot.com
http://meestanestresando.blogspot.com
http://criptodenis.blogspot.com
http://www.cuadrivio.blogspot.com

Sunday, August 28, 2005

Héctor Abad Faciolince les llamó la atención


Héctor Abad Faciolince

Héctor Abad Faciolince, notable y talentoso narrador colombiano, autor de Angosta, novela que, por cierto, estuvo entre las finalistas en el más reciente premio “Rómulo Gallegos”, escribió un excelente artículo sobre un hecho reciente que ha pasado tendenciosamente por debajo de la mesa para la mayoría de la oposición venezolana. El artículo ("El tiranicidio") está en El Nacional de hoy, 28-08-05. Abad Faciolince, insospechable de chavismo y de veleidades bolivarianas, nombró la soga en casa del ahorcado y dijo esto:

“Recuerdo que en un célebre artículo de Umberto Eco sobre la muerte y contra la muerte (´Es mejor no bromear con la señora`, se llamaba), el gran escritor italiano criticaba el ahorcamiento de Mussolini por parte de los partisanos milaneses. Para él ese crimen, incluso en el caso de Mussolini, era una aberración moral. Ahora que el abominable telepastor gringo Pat Robertson ha predicado públicamente el asesinato de Chávez –después se contentó con su secuestro-, se me vienen a la memoria estas palabras de Eco y también algunos comentarios oídos en Caracas, en boca de taxistas, pero también de profesores: ´La única manera de salir del coronel es matándolo´.

No se puede negar que esta opción criminal circula de boca en boca en muchos círculos venezolanos. A mí, que por aquí no vengo sino de vez en cuando, me ha tocado aguantármela varias veces. (...). Hay aquí cierto clima conspiratorio que cualquiera puede palpar y oler cuando visita Venezuela. Y las conspiraciones suelen ser una tentación luciferina, más todavía cuando detrás de ellas hay incluso religiosos.

(...)

Digan lo que digan muchos opositores de Chávez, el Gobierno venezolano se expuso, mediante el referendum a ser sustituido por mecanismo pacíficos. En ese sentido, y al menos hasta el momento, el régimen chavista no puede ser caracterizado como una dictadura. Lo mismo indica la mayoría de las encuestas populares que le dan un margen de favorabilidad a su gobierno. Tampoco será un régimen de estilo cubano mientras los periódicos de oposición, como este donde escribo, se sigan publicando y vendiendo libremente”.

(...)

La sugerencia del tiranicidio lanzada por el predicador Robertson (vergonzosa apología del delito) es compartida pública o soterradamente, por la caterva más oscura de la extrema derecha norteamericana, y también local. Pero la reacción mundial, y en especial latinoamericana, que ha habido a este sólo llamado al asesinato, debería hacer reflexionar mejor a las cabezas calientes de la oposición más recalcitrante. Lo que provocaría un atentado mortal contra Chávez sería una hecatombe de proporciones continentales. `Es mejor no bromear con la señora´ decía Eco, y esa señora es la Muerte. Lo único que trae una muerte son más muertes, y para el bien de Venezuela es mejor que esa espiral de horror nunca comience”.

Saturday, August 27, 2005

Fervor de las ciudades


Palermo.Buenos Aires

Un post de Maito y Martín (http://meestanestresando.blogspot.com) y un bello texto de Guy Monod ("Perderme solo entre las calles de una ciudad desconocida me ayuda a conocer mejor esa otra ciudad que llevo dentro") me hizo desempolvar estas viejas líneas que ahora dedico a Maito, Martín, Henry S (http://blogges.blogspot.com). y , por supuesto, a Guy Monod (http://domingoenlatarde.blogspot.com):

"2
Dentro de dos años cumpliré cincuenta. Llevo 45 viviendo en Barquisimeto y creo que no la conozco enteramente. ¿Estoy seguro de que ella es mi ciudad? Creo que lo es. Sus maravillas me son cotidianas. Igual me pasa con sus asperezas. Por eso no las noto. Pero a ratos vago por el Parque Ayacucho y siento que me pertenece algún recodo de ese parque. Cuando sueño -no importa el tiempo en que lo soñado esté ocurriendo-, estoy siempre en mi casa de la 17.


Por cosas así, no puede no ser ésta mi ciudad, aunque tal vez no sea la única. Pero todo hay que decirlo: los monotopismos, en verdad, no son tan aburridos como los monoteísmos. Podemos tener una sola ciudad y el poema de Cavafy. Con eso nos basta. En cualquier esquina de Barcelona o de Buenos Aires se te va a aparecer alguno de los duendes de tu infancia.

(...)

4
Siento que esa ciudad fue creciendo en mí
como una extraña posesión,
como una casa que te habita por dentro,
que te llena de voces impensables
y te deletrea calle por calle,
hasta inventarte.

Esa ciudad, tenía, ciertamente,
un encanto especial desde el primer momento.
Pero no era posible, entonces, prefigurar
toda la esplendidez de sus secretos.
La sorpresa del taxista
al toparse con Gaudí en pleno mediodía,
no pasaba de ser una broma del azar:
alguien busca un hotel
y le dan, por error, la dirección de La Pedrera.
Esa ciudad ya preparaba sus celadas
sin que me diera cuenta.

Habría que esperar hasta el otoño,
hasta el día en que la vi aparecer,
radiante y sola,
en la puerta de una biblioteca consular,
con diecisiete años llenos de alegría y de Serrat,
para empezar a percatarme yo de alguna cosa:algo se tejía esa ciudad conmigo (...)".

P.D: Un bello título del narrador venezolano Oswaldo Trejo dialoga desde siempre con el hermoso texto de Guy Monod: También los hombres son ciudades. Otro tema fascinante que se desprende de los blogs de Maito/Martín y directamente de un post de Monod es el del viaje (exterior e interior, dice Monod). No sería malo que hiciéramos todos un viajecito por ese tema. Corrijo. Que continuáramos haciéndolo, pues ya estamos en eso.



Sunday, August 21, 2005

Belleza o verdad del día

21-08-05:

Domingo de nubes con sol. Me encantaría escribir una línea para expresar con plenitud el comienzo de este día.

Tomás Segovia dice en un poema: El día es tan bello que no puede mentir:/ comemos de su luz nuestro pan de verdad.

¿Será verdad tanta belleza?

Belleza y verdad. Argensola.

Verdad y belleza. Keats.

Decía Auden que se le atribuye a Keats la frase “La belleza es verdad, la verdad es belleza” cuando en realidad lo que hizo fue transcribir la inscripción de la Urna Griega.

Un viejo tema de los griegos, cierto: un tema eterno.

Recuerdo el ensayo de Cadenas sobre realidad y literatura, un estupendo ensayo. Lo recuerdo porque allí Rafael, a partir de una carta de Keats, habla de la poesía, del yo, de la realidad, del lenguaje y del silencio. Lo hace como poeta que procura devolverle a la realidad la posibilidad de que se muestre tal como es, sin la mediación de “ideas” que la expliquen, sin el peso de una “razón” que la maquille, la oculte o la transforme.

Friday, August 19, 2005

Los poetas se admiran a sí mismos


Pavo Real

Los poetas se congregan. Van a mostrarse sus más recientes producciones. Lo hicieron hace seis meses, pero es que no paran. Paren libros como acures y acá de nuevo están para intercambiarse ejemplares de sus fecundos estros, siempre en espera de otra inminente aparición. Leen en voz alta sus poemas. Se escuchan a sí mismos sus voces impostadas. Se aplauden. Se divierten y luego se despiden.

Se van en este instante. Cada uno lleva el libro del otro, libro que ninguno leerá nunca, porque fue suficiente escucharle al autor un poema que los otros ya han olvidado, si es que llegaron realmente a escucharlo, pendientes como estaban de la mejor lectura de los suyos.

Se fueron ya, pero pronto volverán a congregarse en este sordo laudatorio de la admiración "recíproca".

P.D: Donde dice "poetas" puede leerse también "¿poetas?"

Thursday, August 18, 2005

Autorretrato de Severo Sarduy


Severo Sarduy

"Severo Sarduy, según sus propias declaraciones -nunca se encontró su acta de nacimiento, a pesar de la persistente investigación a que se entregaron sus estudiosos en las sacristías de su ciudad natal- nació en Camagüey, Cuba, el 25 de febrero de 1937. Su nombre de bautismo, parece ser, fue Eleanora, aunque para los suyos, siempre fue Nora, y luego, para Gustavo Guerrero, Juana Pérez. Para ella misma, fue sucesivamente María Antonieta Pons, Blanquita Amaro, Rosa Carmina, Tongolele o Ninón Sevilla, según fueron cambiando, con el tiempo sus preferencias cinematográficas o rumberas".

(Severo Sarduy. Autorretrato)

Tuesday, August 16, 2005

El travesti no imita a la mujer


Moria Casán

"Moria Casán se disfraza de travesti, imitando a los travestis que la imitan. Moria Casán es una mujer que imita a un travesti imitando a Moria Casán"

(Beatriz Sarlo)

-La vida imita al arte y se lo cree.

-El poeta es un fingidor perfecto que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente (Pessoa).

-El grado cero de la heteronimia: nuestro propio nombre (Manganelli).

-El travesti no imita a la mujer. Para él, no hay mujer, sabe -y quizás, paradójicamente sea el único en saberlo- que ella es una apariencia, que su reino y la fuerza de su fetiche encubren un defecto (Severo Sarduy)

-El travesti no copia; simula, pues no hay norma que invite y magnetice la transformación, que decida la metáfora: es más bien la inexistencia del ser mimado lo que constituye el espacio, la región o el soporte de esa simulación, de esa impostura concertada: aparecer que regula una pulsación goyesca: entre la risa y la muerte (Severo Sarduy).

Curioseando en una biblioteca


Beatriz Sarlo

13-08-05:

Reviso libros de la biblioteca de María Antonia. Encuentro dos de Beatriz Sarlo que me interesan. En uno de ellos (Tiempo Presente, Siglo XXI, Argentina, 2001) la autora cita a Michel Maffesoli para referirse a la fragmentación como efecto “posmoderno”. Dice que hoy en día todo está tan fragmentado que no existe el pueblo en general, sino tribus culturales, asociaciones de intereses que deambulan por el mundo. A unos los enlaza el vestido, a otros el deporte, a otros más la droga, a los de acá el sexo, a los de más allá la música, a algunos el vecindario, a muchos la edad. Minutos antes había leído en la bibliografía que trae la novela de Isaac Rosa (El vano ayer) un título de Alejandro Nieto que me gustó muchísimo: La tribu universitaria. Pensé, desde luego, en la corporación académica, esa internacional de la oligofrenia doctorada que sigue asolando nuestra cultura.

En el otro libro de Beatriz Sarlo (Instantáneas, Ariel Argentina, 1996) encuentro unas agudas reflexiones sobre el vestido, sobre los disfraces, en particular, a partir de una cita de Bajtin. Escribe Beatriz Sarlo:

“El vestido es un homenaje y una competencia, una amenaza y una imitación tranquilizadora. Los travestis son un avatar de ese juego cuando, por ejemplo, imitan a las vedettes del show-business. Su impacto es tan fuerte que obligan a sus modelos a responder a la estética del travestismo, en un campo de reflejos que se confirman mutuamente. Moria Casán se disfraza de travesti, imitando a los travestis que la imitan. Moria Casán es una mujer que imita a un travesti imitando a Moria Casán”.

Inmediatamente recuerdo a Severo Sarduy y su magistral ensayo sobre la simulación.

Disfrazarse de quien se ha disfrazado de uno mismo no es un mal recurso para agregar mayor confusión a este mundo sin identidades. Me acuerdo también de Almodóvar y su gusto por el travestismo en todas sus dobleces.

Miro por la ventana de este cuarto de estudios donde he instalado mi portátil. El sol ilumina la grama del campo de golf. Pasan jugadores. No se mueve una hoja.

De Beatriz Sarlo recuerdo un pequeño libro sobre Walter Benjamin. También María Antonia tiene un ejemplar de esos ensayos estupendos. Son siete. Los publicó el Fondo de Cultura Económica en un pequeño y bello formato.

Beatriz Sarlo escribe en una prosa clara e inteligente, la prosa de una lectora que lo recrea todo con un estilo cálido y preciso.

Wednesday, August 10, 2005

Orfeo, la poesía, Lezama


Orfeo. Moreau

09-08-05: Hoy se cumplen 29 años de la muerte de Lezama. El primero de abril del año de su muerte (1976) Lezama había escrito:

“Araño en la pared con la uña,/ la cal va cayendo/ como si fuese un pedazo de la concha/ de la tortuga celeste./ ¿La aridez en el vacío/ es el primer y último camino?/ Me duermo, en el tokonoma/ evaporo el otro que sigue caminando”.

¿Es aplicable el sistema poético de Lezama a la escritura de un diario? Creo que es aplicable a toda escritura donde la imagen reine. Mejor dicho, es aplicable a cualquier ámbito donde la imagen sea un absoluto. En esos ámbitos siempre habrá una vivencia oblicua, siempre habrá un súbito y siempre algo resultará hipertélico.

La imagen inasible, inabordable, epifánica, "que se escapa en el instante en que ya había alcanzado su definición mejor", es la imagen de Lezama.

10-08-05: La poesía es un descenso órfico que nos permite llegar hasta un espacio que nadie ha visitado. La poesía conquista por completo ese espacio y lo posee como algo que es sólo suyo, para concebir con él lo que Lezama llama teológicamente el potens.

Monday, August 08, 2005

Disfrazarse de Lezama para leer a Lezama


Lezama Lima

Sobre el modo de Yurkievich de hablar de Lezama.

Leo en una página de A través de la trama:

“Mi incursión, más lúcida que lucida, en esa selva donde lo máximo se entiende incomprensiblemente, en esa laberíntica telaraña para atrapar esencias, me tentó llamarla `Diálogo del almirante náufrago con la gallina que tiene un ojo de vidrio`. Cómo operar este traslado mío a términos razonables, cómo explicar una entreoída entrevisión de intramundo que desecha todo encadenamiento causal para buscar la visitación por gradual impregnación, por germinación, la iluminación por errancia ensoñadora, por arborescencia, por azar concurrente, por libérrima ilimitud. Cómo asentar esta rebusca interpretativa en medio de esa gula icónica, de esa indigesta voracidad metamorfósica, de ese remolino medusario que es Dador. // Mi examen cae bajo la seducción del texto y no puedo designarlo sino parodiando a Lezama Lima: `murga de níquel voluptuoso`, `tatuaje boquilindo balbuceando`, `verboso absoluto esferoidal`. Parodiar: disfrazarse de Lezama Lima, aprehender por identificación, por trueque de identidad entre buscador y buscado, reencarnarlo a través de su palabra transferida, transporte de su voz a la mía: traducción”.

Poética de una lectura: disfrazarse de Lezama Lima, ponerse su traje.

Sencillamente barroco: máscara Lezama para hacerlo transparente ante nuestra mirada.

Mirada a través de la máscara lezamiana:

Esplendor de Paradiso.

Thursday, August 04, 2005

Para Luisana

Estoy en París con Luisana. Conseguimos una mesa en el café Conti, un café que da a muchas esquinas del Barrio Latino. No confluyen en ella dos calles sino cuatro. Vemos pasar a la gente. Y jugamos a imaginarnos quiénes son, de dónde vienen, qué hacen. Muy de cuando en cuando una bolsa nos advierte que “vienen de la FNAC”, por ejemplo, pero en la mayoría de los casos uno no sabe nada. Luisana maneja una clave: las faldas le dicen si las mujeres son o no parisinas.

Asistimos los dos a un espectáculo maravilloso que sólo me cuesta dos cervezas y una cocacola. Es el espectáculo de la diversidad cultural que ofrece todo su esplendor, todas sus combinaciones, todas sus pieles, todos sus colores, todas sus gorduras, todas sus delgadeces, todos sus anillos, todos sus sombreros, todas sus cabelleras, todas sus edades, todos sus patines, todas sus bellezas, todas sus mascotas, todos sus apuros, todas sus calmas. No descansa la mirada. Vienen de todas partes y van a todas partes. Desfilan hoy para nosotros en estos últimos días de primavera parisina. Traen noticias de Bangkok, noticias de imperios antiquísimos, secretos inconfesables de Provenza, veleidades nocturnas de Montmartre. Todos son rubios negros cobrizos amarillos pardos morenos pelirrojos judíos cristianos indios coptos mongoles servios ucranianos nigerinos vascos vetnamitas. Vietnamitas son, por cierto, las morochas Minh Thai que pasan en este momento literariamente borrachas frente a nosotros.