
Rothko
Padre y maestro mágico de la melancolía, cromático terrestre,
que a la locura ciega y al corazón pedestre
diste tu mundo encantador.
Nietzscheano, Nietzsche tú mismo, que colores condujiste
hacia el destino sacro que amaba tu alma triste,
al son de la sangre y del dolor.
Rubendariano estáis
ReplyDeleteDemasiado buena la serie de posts Rothkianos... más!!!
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