Friday, June 24, 2005

70 años en la inmortalidad


Gardel

Recuerdo cuando se cumplieron 50. Yo escuchaba a Gardel y escribía. Sonaba Melodía de Arrabal y me atascaba en un párrafo. Tenía entonces que dejar la página a medio hacer y sumirme en la celebración, como todo gardeliano que se respete y que respete los rituales de ese día.

Y así estuve durante toda la mañana y parte de la tarde, hasta que no pude postergar más la conclusión del ensayo. Se trataba de un encargo muy especial que me había hecho un amigo y la fecha de entrega ya la tenía encima, como siempre.

A las cinco de la tarde dejé a Gardel y retorné a Sucre, no sólo movido por el compromiso, sino también por la alegría de haberle encontrado un parangón a mi héroe de Cumaná. Así, la escritura fluyó y discurrió a placer sobre las páginas que faltaban.

Como testimonio imborrable de ese momento poético, el nombre de Gardel sigue ahí, apenas visible entre sus líneas.

Han pasado veinte años (“no es nada”, diría él) y el texto, en general, me sigue gustando. Ahora sé que si alguna gracia perdura en esos párrafos se la debo a la voz de quien hoy cumple setenta años en la inmortalidad.

(...)

“...Es entonces la muerte del héroe una negación de la muerte, la máxima proeza del guerrero o del cantor, llámense Héctor o Gardel. Ni más ni menos que una prueba iniciática para la gloria. Y si a esa muerte se le añade el detalle de haber acaecido tempranamente, la lucha contra el olvido se torna menos desigual. Bien sabemos de las viejas preferencias de los dioses”.
(FCC. Sucre: el más sereno de los heroísmos)

1 comment:

caribe said...

Que veinte años no es nada... volver...
Saludos!