Friday, April 06, 2007

Por la Casa Amarilla y por Diego

Lázaro Alvarez en la Casa Amarilla

La más famosa narración de gol de la historia es, sin duda, la que hizo Víctor Hugo cuando Maradona dejó atrás a todos los ingleses que se encontró en el camino aquel memorable día de 1986 en México. Víctor Hugo nos legó en esa ocasión una frase que hoy en día sirve para dar nombre a revistas literarias, a clubes deportivos o filosóficos y hasta para hacer un imprevisto piropo callejero: "Barrilete cósmico, de qué planeta viniste". Cualquier interesado puede escucharla bajándola por internet cuando guste, ya que muchas páginas de la red incluyen esa pieza antológica de la narración deportiva. No obstante su valor indiscutible, tengo para mí que la mejor manifestación de grandeza en el género la tuvo el propio Víctor Hugo cinco años antes. Con esa narración inigualable, metatextual a ratos, teatral en algún punto, minuciosa, onomatopéyica, pero también verbalmente prodigiosa, he dado clases de literatura y deportes, y de literatura a secas. La transcribo de seguidas:

Domina la pelota Comizzo, media vuelta para Ramón Díaz, la marca Córdoba, la marca Krazouski, gana Córdoba, se lleva la pelota, tres hombres por el camino, un cuarto que es Passarella. ¡Qué bien, pero qué bien, qué bien Córdoba! Arranca con todo por derecha y atrás viene Maradona por el tercero. Siempre Córdoba, se frena, se demora, permite que se acomode River, viene para Maradona, la domina cara a cara, escapa, ta ta ta ta ta ta ta, que sea que sea que sea que sea, ¡gol gol gol gol gol gol! ¡gooooolll! ¡goooollll! ¡gooooollll de Boca!.

¡Maradona! ¡Diego Armando Maradona!, el mejor jugador de fútbol del mundo, tras una jugada inolvidable de Córdoba que arrancó de izquierda a derecha, puso el centro para Maradona, la paró con la punta del zapato izquierdo y cuando le salió Fillol la enganchó, después pensó: que a la derecha, que a la izquierda, qué dónde la pongo, y Maradona eligió tocarla abajo sobre el parante izquierdo del arco que da a la vieja Casa Amarilla. Y les doy tantos, pero tantos datos porque pasarán muchos y muchos años y los hinchas de Boca seguirán hablando de este gol de ¡Diego! ¡grande! ¡Armando! ¡más grande! ¡Maradona!

Víctor Hugo Morales

(Abril de 1981, bajo la lluvia, “Cacho” Córdoba y Diego dejaron boquiabiertos no sólo al "pato" Fillol y al "conejo" Tarantini, sino a toda la Bombonera. Fue el primer clásico de Maradona).

P.D: Vladimir Delgado colocará muy pronto el audio de esta obra maestra de la narración.

6 comments:

Henry S. said...

Por post como este o el de Primera anotación del otoño, sigo sintiendome un privilegiado por ser lector de este blog

Altazor said...

Un abrazo para ti, Henry S., y para tu generosidad.

Intheflesh said...

He encontrado los dos magníficos episodios futbolísticos a los que se refiere Altazor, el primero en video el otro sólo la voz. Se los dejo:

México 86

Acá están varias narraciones del memorable gol a las gallinas, entre ellas la de V. H. Morales:

Boca vs. River

Altazor said...

Gracias, Intheflesh, por tu diligente intervención. Sólo un comentario acerca de la grabación del gol a las gallinas: le falta una pequeña parte, esa donde Víctor Hugo, después de narrar el gol, lo recrea magistralmente y menciona la Casa Amarilla.

Se encuentra completa la grabación en el CD que editó Boca con motivo de su centenario.

Anonymous said...

todo bien con maradona pero esa casa es un monumento nacional nada que ver con el futbol es la fachada del instituto nacional browniano... antes de escribir vale informarce

Biscuter said...

El "anónimo" tiene razón en ser anónimo. Así no pasa la vergüenza, no de que le corrijan su ortografía (ignora esa carencia), sino de que le señalen su total ausencia de lectura. Correspondo a su amable consejo, con otro: lea antes de comentar.