Tuesday, August 30, 2005

Pistas para la Comisión Monod

La red neonachista de la blogosfera está creciendo. Ayer apareció un tal Morelliano con un blog llamado Del lado de acá. (http://criptodenis.blogspot.com). Dice tener información acerca del paradero del Manifiesto Neonachista.

Es evidente la raíz cortazariana de casi todo el neonachismo. Sospecho que el ganador del premio “Rómulo Gallegos” este año, Isaac Rosa, es un prominente neonachista (véase su discurso de recepción del premio). Sería interesante consultarlo al respecto.

Pienso que el neonachismo no es un simple juego. Tiene mucho que ver con el compromiso político cortazariano.

Por cierto, Morelliano dice haber llegado al barrio Caballito de Buenos Aires. Ese dato ya lo debe estar procesando Guy Monod, para quien la referencia a Caballito no puede ser superflua. Monod habrá de haberla conectado inmediatamente no sólo con Maradona, sino con la Comuna de París y vaya usted a saber con qué otras cosas igualmente reveladoras.

Monday, August 29, 2005

Leopoldo M. Panero y noticias para la comisión Monod


Leopoldo María Panero

"La llanura infinita y el cielo su reflejo.
Deseo de ser piel roja.
(...)

Cruzó un último jinete la infinita
llanura, dejó tras sí vana
polvareda, que luego se deshizo en el viento.
Deseo de ser piel roja.
(...)

(Sitting Bull ha muerto, los tambores
lo gritan sin esperar respuesta)"

Leopoldo María Panero ("Así se fundó Carnaby Sreet", 1970, dedicado a los Rolling Stones)

Entiendo que hay un neonachismo que desde una perspectiva banal podría considerarse como una de sus manifestaciones extremas o patológicas y no como su estado superior. Me refiero al tipo de neonachismo que defendió en Mondragón durante mucho tiempo el poeta Leopoldo María Panero, según lo refiere Roberto Bolaño en una de las cumbres del neonachismo: 2666. En rigor, estamos hablando de un neonachismo moderado y plácido que sólo podría ser calificado de extremo si consideráramos su indiscutida lucidez. Antonin Artaud, en Rodez, fue uno de los precursores más egregios de esa vertiente del neonachismo antilacaniano.

Espero que la Comisión Monod muestre muy pronto los avances de su pesquisa.

P.D: Para aclarar un poco (o contribuir a la confusión general sobre el neonachismo) pueden consultarse estos blogs:

http://nocheterrible.blogspot.com
http://blogges.blogspot.com
http://meestanestresando.blogspot.com
http://criptodenis.blogspot.com
http://www.cuadrivio.blogspot.com

Sunday, August 28, 2005

Héctor Abad Faciolince les llamó la atención


Héctor Abad Faciolince

Héctor Abad Faciolince, notable y talentoso narrador colombiano, autor de Angosta, novela que, por cierto, estuvo entre las finalistas en el más reciente premio “Rómulo Gallegos”, escribió un excelente artículo sobre un hecho reciente que ha pasado tendenciosamente por debajo de la mesa para la mayoría de la oposición venezolana. El artículo ("El tiranicidio") está en El Nacional de hoy, 28-08-05. Abad Faciolince, insospechable de chavismo y de veleidades bolivarianas, nombró la soga en casa del ahorcado y dijo esto:

Recuerdo que en un célebre artículo de Umberto Eco sobre la muerte y contra la muerte (´Es mejor no bromear con la señora`, se llamaba), el gran escritor italiano criticaba el ahorcamiento de Mussolini por parte de los partisanos milaneses. Para él ese crimen, incluso en el caso de Mussolini, era una aberración moral. Ahora que el abominable telepastor gringo Pat Robertson ha predicado públicamente el asesinato de Chávez –después se contentó con su secuestro-, se me vienen a la memoria estas palabras de Eco y también algunos comentarios oídos en Caracas, en boca de taxistas, pero también de profesores: ´La única manera de salir del coronel es matándolo´.

No se puede negar que esta opción criminal circula de boca en boca en muchos círculos venezolanos. A mí, que por aquí no vengo sino de vez en cuando, me ha tocado aguantármela varias veces. (...). Hay aquí cierto clima conspiratorio que cualquiera puede palpar y oler cuando visita Venezuela. Y las conspiraciones suelen ser una tentación luciferina, más todavía cuando detrás de ellas hay incluso religiosos.

(...)

Digan lo que digan muchos opositores de Chávez, el Gobierno venezolano se expuso, mediante el referendum a ser sustituido por mecanismo pacíficos. En ese sentido, y al menos hasta el momento, el régimen chavista no puede ser caracterizado como una dictadura. Lo mismo indica la mayoría de las encuestas populares que le dan un margen de favorabilidad a su gobierno. Tampoco será un régimen de estilo cubano mientras los periódicos de oposición, como este donde escribo, se sigan publicando y vendiendo libremente”.

(...)

La sugerencia del tiranicidio lanzada por el predicador Robertson (vergonzosa apología del delito) es compartida pública o soterradamente, por la caterva más oscura de la extrema derecha norteamericana, y también local. Pero la reacción mundial, y en especial latinoamericana, que ha habido a este sólo llamado al asesinato, debería hacer reflexionar mejor a las cabezas calientes de la oposición más recalcitrante. Lo que provocaría un atentado mortal contra Chávez sería una hecatombe de proporciones continentales. `Es mejor no bromear con la señora´ decía Eco, y esa señora es la Muerte. Lo único que trae una muerte son más muertes, y para el bien de Venezuela es mejor que esa espiral de horror nunca comience”.

Los poetas, la prensa y Karl Kraus


Karl Kraus

28-08-05:

6:30 a.m.
Domingo de nubes con sol, a las seis y treinta de la mañana, según sentencia del tiempo, doy inicio a este ejercicio cotidiano. Leo la novela de Isaac Rosa y percibo que en verdad debe molestar en España a mucha gente. El problema para algunos terminará siendo sólo esta novela. El premio pasa. El jurado pasa. Pero esta excelente novela se queda para siempre. Ahora entiendo más la polémica y la actitud del diario El País ante el premio e igualmente por qué Isaac Rosa en su discurso de recepción del "Rómulo Gallegos" hizo el elogio de Cortázar y del compromiso político de los escritores. Este escritor molesta las buenas conciencias del mundo intelectual no comprometido, es decir, comprometido hasta la ignominia con la derecha de siempre o con la nueva derecha, la de pasado izquierdista o izquierdoso.


8:17 a.m.
Fulano está muy preocupado por el país. Yo también”. “Le confesé a fulano que mi preocupación por el país me lleva a leer hasta tres periódicos al día y fulano me contestó que, tal es la suya, que él los lee todos”. Esas vaguedades las dicen algunos escritores venezolanos. Leí que eso se dijeron dos poetas insignes, convertidos en analistas tan "profundos" de la situación del país que ahora se dedican a la lectura copiosa de periódicos. No es temerario asegurar cuáles son los periódicos que leen y cuáles no. Por ejemplo, no leen Vea. Leen El Nacional, El Universal y Tal Cual, segurísimo. El poeta que dice leerlos “todos”, es, de acuerdo con su confesión, lector de El Mundo y, por supuesto, de El Nuevo País. Este periódico nos da la escena insólita: el poeta está en su casa leyendo El Nuevo País y posterga la lectura del libro de Elías Canetti que compró ayer, así como la relectura de su adorado Karl Kraus. Por un instante recuerda lo que Kraus dijo de los periodistas, pero no, el editorial de Patricia está muy interesante y se sume en él. El poeta necesita de ese alimento informativo y analítico para su inmensa preocupación por el país y para la angustia cotidiana por “este horror que estamos viviendo”. El poeta se deprime y ya no tiene ganas de releer a Kraus.

Albricias por Isaac Rosa y réquiem por... (2da.edición)


Isaac Rosa. Ganador del Premio
de Novela "Rómulo Gallegos" 2005.

Los patéticos artículos de Gustavo Guerrero y Christopher Domínguez Michael acerca del supuestamente fallecido Premio de Novela "Rómulo Gallegos" fueron lúcidamente respondidos por Ignacio Echevarría, crítico insospechable de chavismo o de veleidades "bolivarianas".

Los cadáveres argumentales de los susodichos encontraron finalmente sepultura en las páginas literarias del diario chileno "El Mercurio". De allí viene el artículo que copio de seguidas, no sin antes preguntarle a Henry S., si ya conoció al Julio Denis de El vano ayer:

"Escándalos y prejuicios.

Pese al amplio crédito de que goza el Premio Rómulo Gallegos, la noticia de que este año fue concedido a El vano ayer, novela del joven sevillano Isaac Rosa, tuvo escaso eco en la prensa española. El diario "El País", que ha dado una extensa cobertura a las últimas ediciones del galardón, este año apenas dio la noticia en un breve de la agencia EFE, aparecido, para mayor escarnio, en la sección de "Gente" (9 de julio). Ello no fue obstáculo para que, pocos días después (15 de julio), el mismo diario, en su sección de "Cultura" (aquella en que se hubiera esperado que fuera servida la noticia del premio), diera cabida a un largo artículo del editor y crítico venezolano Gustavo Guerrero, donde, bajo el título "Réquiem por un galardón", se denunciaba la supuesta manipulación política del Rómulo Gallegos por parte del gobierno de Chávez, y se insinuaba que la concesión del premio a Isaac Rosa era debida a sus "públicas simpatías por el régimen castrista". El artículo de Guerrero (publicado también en el diario "El Nacional" de Venezuela) recibió, por parte de Isaac Rosa, una contenida respuesta ("El País", 18 de julio) que se ocupaba, sobre todo, de subrayar la discreción y ausencia de oportunismo de sus propias convicciones políticas. Tras lo cual, el asunto quedó sobreseído definitivamente, sin que el periódico se sintiera movido a justificar la irregularidad de su conducta informativa; sin que tampoco nadie, más allá del propio Rosa, saliera al paso de la iniquidad que comportaba el artículo de Guerrero (o tal vez sí, pero no se publicó).

En la misma cuerda que Guerrero, el crítico Christopher Domínguez Michael publicó el 31 de julio, en el diario mejicano "Reforma", un artículo titulado - ¡vaya coincidencia!- "El fin de un premio literario". En él abundaba en la denuncia de la manipulación política del jurado del Rómulo Gallegos y, de paso, hacía toda suerte de presunciones acerca de las convicciones políticas de Rosa, a quien Domínguez no se privaba de dedicar algunos improperios.

Imagino que habrán proliferado los artículos del mismo tenor. Por lo que toca a los dos mencionados, estoy seguro de que cualquiera que se anime a consultarlos reparará por sí solo en su desalentadora miseria intelectual. No me entretendré, por lo tanto, en rebatir sus tendenciosos argumentos. Sería una descortesía hacerlo, sin antes ofrecer a los lectores la oportunidad de leerlos por su cuenta. Tampoco defenderé aquí la novela de Rosa, pues hace escasas semanas publicó este periódico la reseña que yo mismo escribí sobre ella al poco de su aparición, y en ella quedaba claro mi entusiasmo. Un entusiasmo dictado - valga subrayarlo aquí- no sólo por el mérito y la calidad infrecuentes de El vano ayer, sino también, y sobre todo, por el saludable indicio que entraña el hecho de que su autor, un joven de apenas treinta años, se resolviera a hurgar críticamente en la desmemoria histórica de un país cuya transición a la democracia, tenida tantas veces por modélica, conllevó un pacto de silencio en torno a las zonas más sombrías de la dilatada dictadura franquista.

Pese a las palabras despectivas que Domínguez dedica a El vano ayer, no parece que el problema resida en la calidad de la novela, sobre la que Guerrero, que al parecer sí la ha leído, no tiene más remedio que admitir que le parece "brillante". No: para los agoreros del Premio Rómulo Gallegos el problema no parece residir en que El vano ayer pueda medirse o no - que sí puede, vaya si puede- con El viaje vertical de Enrique Vila-Matas o con El desbarrancadero de Fernando Vallejo, ganadoras del premio en sus dos ediciones anteriores. Tampoco parece residir en si la de Rosa es o no es mejor novela que, por ejemplo, Mal de amores, de la escritora mejicana Ángeles Mastretta, que obtuvo el galardón en 1997. El problema, dicen ellos, es que sobre el premio Rómulo Gallegos recaen sospechas de estar siendo instrumentalizado políticamente. Eso es lo que Guerrero denuncia a voz en grito, sin empacho alguno de - a la vez- indicar aprobatoriamente que el premio fue creado para contrarrestar "la creciente influencia de Casa de las Américas y la política cultural cubana". Como si eso, en una fecha como la de 1964, en plena Guerra Fría, no volcara todo tipo de suspicacias sobre el galardón. Un galardón, por otro lado, que en su primera edición recayó en Mario Vargas Llosa, que contaba la misma edad que ahora tiene Isaac Rosa, y que luego recayó sobre Gabriel García Márquez, de quien nadie ignora sus simpatías - entonces y ahora- por Castro.

Parece evidente que en la impugnación, por parte de algunos, del nuevo Premio Rómulo Gallegos tiene mucho que ver la comprensible aprensión que el grosero populismo de Chávez despierta en muchos intelectuales, tanto más si se encuadran dentro del liberalismo radical al que son tan afectas las plutocracias. Pero de esta aprensión no debería desprenderse un rechazo automático de la novela ganadora. Si lo que se pone en duda es la legitimidad del jurado, como parece que es el caso, entonces la pública impugnación del premio debería haberse hecho cuando el jurado en cuestión se hizo público, dando igual, a partir de entonces, qué novela resultara ganadora. Ahora bien: ocurre que los agoreros del Premio Rómulo Gallegos tenían su favorito, y la denuncia sobreviene a partir del instante en que se confirma que su favorito no ha salido vencedor.

A partir de ese momento, el hecho de que el joven Isaac Rosa haya firmado un manifiesto contra la política estadounidense hacia Cuba, o que haya concurrido en Madrid a un encuentro público con el ministro de Cultura cubano, se convierte en indicio irrefutable de servidumbre política por parte del autor premiado y de escandalosa manipulación por parte de unas autoridades culturales, que sólo se hubieran librado de esta sospecha distinguiendo a un autor de inequívoca militancia anticastrista, o antichavista.

Que la novela premiada exhiba, además, una explícita voluntad de interpelación política, emitida desde un punto de vista inequívocamente izquierdista, no hace más que agravar las cosas. Como si, una vez probada la calidad de una novela, no pudiera contemplarse, como criterio discernidor del interés y del mérito que mueven a distinguirla, su eficacia como instrumento de refutación de la ideología dominante, aquella que impone el orden en que tan cómodamente se desenvuelven los celosos custodios de la sacrosanta autonomía de la obra literaria. El orden mismo que imparte tácitamente la instrucción de ningunear el premio y el libro.

Para los agoreros del Rómulo Gallegos la disidencia política sólo admite ser escenificada por la vía del malditismo de estirpe romántica. Aceptan con complacencia los inofensivos ademanes execratorios de un novelista como Fernando Vallejo, y aplauden con regocijo la provocación que entraña donar el dinero del Premio Rómulo Gallegos a los perros de Caracas. Cualquier cosa menos tolerar que la literatura se vea mezclada con lo que califican ellos - expertos en la materia- de sucias "servidumbres" y se arrogue el derecho a intervenir en el debate social.

Entre las marcas caracterizadoras de la narrativa contemporánea, muy en particular la que se escribe en lengua española, destaca el secuestro en ella de toda intencionalidad política. No me cabe duda de que esa es una de las razones de su generalizada inanidad. En los análisis que se hacen de ella, se suele desatender el hecho de que la expansión de la onda bombástica de la
literatura latinoamericana, allá por la década de los sesenta, tuvo mucho que ver con el común horizonte de utopía que contribuyó entonces a incrementar el sesgo aventurero de un impulso literario que, lejos de eludirlas, asumía sus resonancias políticas. Pese al descrédito sufrido desde entonces por las ideologías de uno y otro signo, pienso que habría que saludar con interés, o al menos con curiosidad - antes que con escrupulosa aprensión y espíritu ofendido- , todo indicio de reincorporación de la política a la literatura, todo intento de recuperar la novela como espacio de discusión y de intervención crítica, el derecho de la literatura a contrariar y no sólo glosar o subvertir los discursos hegemónicos.

El vano ayer, de Isaac Rosa, apunta en esta dirección. Puede que haya motivos para impugnar el premio que le ha sido concedido, pero eso no conlleva la necesidad de impugnar la novela. Quienes se sienten tentados a hacerlo son los primeros que, con su escándalo público, refutan aquello que pretenden defender: la improbable, la siempre sospechosa, la difícil y acaso indeseable autonomía de la obra literaria."

Ignacio Echevarría, El Mercurio, 26 de agosto de 2005


Comentarios que llegaron en la primera edición de este post que ayer fue atacado por un virus blogérico:

Maito y Martín said...

Henry S., como seria un lector de blogs? que de paso puede escribir comentarios y publicarlos juntos al texto original?

Altazor, gracias por esos dos complementos, el de Ultimo Round y el de la fecha de nacimiento, que casualidad, no lo sabiamos.Angel, muchas gracias por tu visita y comentario. Pasamos por tu blog y nos gusto, tienes un buen catalogo ahi, y buenas imagenes de Klimt, Hoper y Schiele, las fotos no nos gustaron.Saludos a todos, pasaremos por sus casas pronto.

Ahora, Altazor, muchas gracias por la dedicatoria y las lineas de Fervor de las ciudades, ojala Barbados nos inspirara a escribir algo asi, no perdemos la esperanza. Un gran abrazo.
3:49 PM

Maito y Martín said...
Olvidabamos comentar el articulo sobre el premio Romulo Gallegos, ahora con mas ganas buscaremos a Isaac Rosa. Con respecto a El Pais (porque sobre quienes escribieron los pateticos articulos no vale la pena hablar, ya se sabe por donde van), que pasa con el? sigue siendo el mejor periodico del mundo?
3:57 PM

Altazor said...
Veo que hay una especie de virus blogérico que me envía english comments. Espero que no interfieran mucho. Ya Tecnorrante me lo había advertido. Lo de El País es muy lamentable para mí. El autor del artículo que transcribí fue censurado en el periódico hace algún tiempo. Es más, fue echado de Babelia por escribir una reseña muy fuerte sobre un libro editado por Alfaguara, la editorial de los dueños de El País. No soportaron su reseña.Por cierto, la novela de Isaac Rosa no fue editada por Alfaguara. Fue editada por Seix-Barral. Como todos saben, había novelas que forman parte del catálago de la editorial de Polanco (Alfaguara) concursando en el "Rómulo Gallegos". Y se hablaba de una de ellas como gran favorita.

Así las cosas, ya no es El País el mejor periódico del mundo. Lo fue.
5:08 PM

Saturday, August 27, 2005

Fervor de las ciudades


Palermo.Buenos Aires

Un post de Maito y Martín (http://meestanestresando.blogspot.com) y un bello texto de Guy Monod ("Perderme solo entre las calles de una ciudad desconocida me ayuda a conocer mejor esa otra ciudad que llevo dentro") me hizo desempolvar estas viejas líneas que ahora dedico a Maito, Martín, Henry S (http://blogges.blogspot.com). y , por supuesto, a Guy Monod (http://domingoenlatarde.blogspot.com):

"2
Dentro de dos años cumpliré cincuenta. Llevo 45 viviendo en Barquisimeto y creo que no la conozco enteramente. ¿Estoy seguro de que ella es mi ciudad? Creo que lo es. Sus maravillas me son cotidianas. Igual me pasa con sus asperezas. Por eso no las noto. Pero a ratos vago por el Parque Ayacucho y siento que me pertenece algún recodo de ese parque. Cuando sueño -no importa el tiempo en que lo soñado esté ocurriendo-, estoy siempre en mi casa de la 17.


Por cosas así, no puede no ser ésta mi ciudad, aunque tal vez no sea la única. Pero todo hay que decirlo: los monotopismos, en verdad, no son tan aburridos como los monoteísmos. Podemos tener una sola ciudad y el poema de Cavafy. Con eso nos basta. En cualquier esquina de Barcelona o de Buenos Aires se te va a aparecer alguno de los duendes de tu infancia.

(...)

4
Siento que esa ciudad fue creciendo en mí
como una extraña posesión,
como una casa que te habita por dentro,
que te llena de voces impensables
y te deletrea calle por calle,
hasta inventarte.

Esa ciudad, tenía, ciertamente,
un encanto especial desde el primer momento.
Pero no era posible, entonces, prefigurar
toda la esplendidez de sus secretos.
La sorpresa del taxista
al toparse con Gaudí en pleno mediodía,
no pasaba de ser una broma del azar:
alguien busca un hotel
y le dan, por error, la dirección de La Pedrera.
Esa ciudad ya preparaba sus celadas
sin que me diera cuenta.

Habría que esperar hasta el otoño,
hasta el día en que la vi aparecer,
radiante y sola,
en la puerta de una biblioteca consular,
con diecisiete años llenos de alegría y de Serrat,
para empezar a percatarme yo de alguna cosa:algo se tejía esa ciudad conmigo (...)".

P.D: Un bello título del narrador venezolano Oswaldo Trejo dialoga desde siempre con el hermoso texto de Guy Monod: También los hombres son ciudades. Otro tema fascinante que se desprende de los blogs de Maito/Martín y directamente de un post de Monod es el del viaje (exterior e interior, dice Monod). No sería malo que hiciéramos todos un viajecito por ese tema. Corrijo. Que continuáramos haciéndolo, pues ya estamos en eso.



Sunday, August 21, 2005

Belleza o verdad del día

21-08-05:

Domingo de nubes con sol. Me encantaría escribir una línea para expresar con plenitud el comienzo de este día.

Tomás Segovia dice en un poema: El día es tan bello que no puede mentir:/ comemos de su luz nuestro pan de verdad.

¿Será verdad tanta belleza?

Belleza y verdad. Argensola.

Verdad y belleza. Keats.

Decía Auden que se le atribuye a Keats la frase “La belleza es verdad, la verdad es belleza” cuando en realidad lo que hizo fue transcribir la inscripción de la Urna Griega.

Un viejo tema de los griegos, cierto: un tema eterno.

Recuerdo el ensayo de Cadenas sobre realidad y literatura, un estupendo ensayo. Lo recuerdo porque allí Rafael, a partir de una carta de Keats, habla de la poesía, del yo, de la realidad, del lenguaje y del silencio. Lo hace como poeta que procura devolverle a la realidad la posibilidad de que se muestre tal como es, sin la mediación de “ideas” que la expliquen, sin el peso de una “razón” que la maquille, la oculte o la transforme.

Friday, August 19, 2005

Los poetas se admiran a sí mismos


Pavo Real

Los poetas se congregan. Van a mostrarse sus más recientes producciones. Lo hicieron hace seis meses, pero es que no paran. Paren libros como acures y acá de nuevo están para intercambiarse ejemplares de sus fecundos estros, siempre en espera de otra inminente aparición. Leen en voz alta sus poemas. Se escuchan a sí mismos sus voces impostadas. Se aplauden. Se divierten y luego se despiden.

Se van en este instante. Cada uno lleva el libro del otro, libro que ninguno leerá nunca, porque fue suficiente escucharle al autor un poema que los otros ya han olvidado, si es que llegaron realmente a escucharlo, pendientes como estaban de la mejor lectura de los suyos.

Se fueron ya, pero pronto volverán a congregarse en este sordo laudatorio de la admiración "recíproca".

P.D: Donde dice "poetas" puede leerse también "¿poetas?"

Thursday, August 18, 2005

Autorretrato de Severo Sarduy


Severo Sarduy

"Severo Sarduy, según sus propias declaraciones -nunca se encontró su acta de nacimiento, a pesar de la persistente investigación a que se entregaron sus estudiosos en las sacristías de su ciudad natal- nació en Camagüey, Cuba, el 25 de febrero de 1937. Su nombre de bautismo, parece ser, fue Eleanora, aunque para los suyos, siempre fue Nora, y luego, para Gustavo Guerrero, Juana Pérez. Para ella misma, fue sucesivamente María Antonieta Pons, Blanquita Amaro, Rosa Carmina, Tongolele o Ninón Sevilla, según fueron cambiando, con el tiempo sus preferencias cinematográficas o rumberas".

(Severo Sarduy. Autorretrato)

Tuesday, August 16, 2005

El travesti no imita a la mujer


Moria Casán

"Moria Casán se disfraza de travesti, imitando a los travestis que la imitan. Moria Casán es una mujer que imita a un travesti imitando a Moria Casán"

(Beatriz Sarlo)

-La vida imita al arte y se lo cree.

-El poeta es un fingidor perfecto que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente (Pessoa).

-El grado cero de la heteronimia: nuestro propio nombre (Manganelli).

-El travesti no imita a la mujer. Para él, no hay mujer, sabe -y quizás, paradójicamente sea el único en saberlo- que ella es una apariencia, que su reino y la fuerza de su fetiche encubren un defecto (Severo Sarduy)

-El travesti no copia; simula, pues no hay norma que invite y magnetice la transformación, que decida la metáfora: es más bien la inexistencia del ser mimado lo que constituye el espacio, la región o el soporte de esa simulación, de esa impostura concertada: aparecer que regula una pulsación goyesca: entre la risa y la muerte (Severo Sarduy).

Curioseando en una biblioteca


Beatriz Sarlo

13-08-05:

Reviso libros de la biblioteca de María Antonia. Encuentro dos de Beatriz Sarlo que me interesan. En uno de ellos (Tiempo Presente, Siglo XXI, Argentina, 2001) la autora cita a Michel Maffesoli para referirse a la fragmentación como efecto “posmoderno”. Dice que hoy en día todo está tan fragmentado que no existe el pueblo en general, sino tribus culturales, asociaciones de intereses que deambulan por el mundo. A unos los enlaza el vestido, a otros el deporte, a otros más la droga, a los de acá el sexo, a los de más allá la música, a algunos el vecindario, a muchos la edad. Minutos antes había leído en la bibliografía que trae la novela de Isaac Rosa (El vano ayer) un título de Alejandro Nieto que me gustó muchísimo: La tribu universitaria. Pensé, desde luego, en la corporación académica, esa internacional de la oligofrenia doctorada que sigue asolando nuestra cultura.

En el otro libro de Beatriz Sarlo (Instantáneas, Ariel Argentina, 1996) encuentro unas agudas reflexiones sobre el vestido, sobre los disfraces, en particular, a partir de una cita de Bajtin. Escribe Beatriz Sarlo:

El vestido es un homenaje y una competencia, una amenaza y una imitación tranquilizadora. Los travestis son un avatar de ese juego cuando, por ejemplo, imitan a las vedettes del show-business. Su impacto es tan fuerte que obligan a sus modelos a responder a la estética del travestismo, en un campo de reflejos que se confirman mutuamente. Moria Casán se disfraza de travesti, imitando a los travestis que la imitan. Moria Casán es una mujer que imita a un travesti imitando a Moria Casán”.

Inmediatamente recuerdo a Severo Sarduy y su magistral ensayo sobre la simulación.

Disfrazarse de quien se ha disfrazado de uno mismo no es un mal recurso para agregar mayor confusión a este mundo sin identidades. Me acuerdo también de Almodóvar y su gusto por el travestismo en todas sus dobleces.

Miro por la ventana de este cuarto de estudios donde he instalado mi portátil. El sol ilumina la grama del campo de golf. Pasan jugadores. No se mueve una hoja.

De Beatriz Sarlo recuerdo un pequeño libro sobre Walter Benjamin. También María Antonia tiene un ejemplar de esos ensayos estupendos. Son siete. Los publicó el Fondo de Cultura Económica en un pequeño y bello formato.

Beatriz Sarlo escribe en una prosa clara e inteligente, la prosa de una lectora que lo recrea todo con un estilo cálido y preciso.

Wednesday, August 10, 2005

Orfeo, la poesía, Lezama


Orfeo. Moreau

09-08-05: Hoy se cumplen 29 años de la muerte de Lezama. El primero de abril del año de su muerte (1976) Lezama había escrito:

“Araño en la pared con la uña,/ la cal va cayendo/ como si fuese un pedazo de la concha/ de la tortuga celeste./ ¿La aridez en el vacío/ es el primer y último camino?/ Me duermo, en el tokonoma/ evaporo el otro que sigue caminando”.

¿Es aplicable el sistema poético de Lezama a la escritura de un diario? Creo que es aplicable a toda escritura donde la imagen reine. Mejor dicho, es aplicable a cualquier ámbito donde la imagen sea un absoluto. En esos ámbitos siempre habrá una vivencia oblicua, siempre habrá un súbito y siempre algo resultará hipertélico.

La imagen inasible, inabordable, epifánica, "que se escapa en el instante en que ya había alcanzado su definición mejor", es la imagen de Lezama.

10-08-05: La poesía es un descenso órfico que nos permite llegar hasta un espacio que nadie ha visitado. La poesía conquista por completo ese espacio y lo posee como algo que es sólo suyo, para concebir con él lo que Lezama llama teológicamente el potens.

Monday, August 08, 2005

Disfrazarse de Lezama para leer a Lezama


Lezama Lima

Sobre el modo de Yurkievich de hablar de Lezama.

Leo en una página de A través de la trama:

Mi incursión, más lúcida que lucida, en esa selva donde lo máximo se entiende incomprensiblemente, en esa laberíntica telaraña para atrapar esencias, me tentó llamarla `Diálogo del almirante náufrago con la gallina que tiene un ojo de vidrio`. Cómo operar este traslado mío a términos razonables, cómo explicar una entreoída entrevisión de intramundo que desecha todo encadenamiento causal para buscar la visitación por gradual impregnación, por germinación, la iluminación por errancia ensoñadora, por arborescencia, por azar concurrente, por libérrima ilimitud. Cómo asentar esta rebusca interpretativa en medio de esa gula icónica, de esa indigesta voracidad metamorfósica, de ese remolino medusario que es Dador. // Mi examen cae bajo la seducción del texto y no puedo designarlo sino parodiando a Lezama Lima: `murga de níquel voluptuoso`, `tatuaje boquilindo balbuceando`, `verboso absoluto esferoidal`. Parodiar: disfrazarse de Lezama Lima, aprehender por identificación, por trueque de identidad entre buscador y buscado, reencarnarlo a través de su palabra transferida, transporte de su voz a la mía: traducción”.

Poética de una lectura: disfrazarse de Lezama Lima, ponerse su traje.

Sencillamente barroco: máscara Lezama para hacerlo transparente ante nuestra mirada.

Mirada a través de la máscara lezamiana:

Esplendor de Paradiso.

Thursday, August 04, 2005

Para Luisana

Estoy en París con Luisana. Conseguimos una mesa en el café Conti, un café que da a muchas esquinas del Barrio Latino. No confluyen en ella dos calles sino cuatro. Vemos pasar a la gente. Y jugamos a imaginarnos quiénes son, de dónde vienen, qué hacen. Muy de cuando en cuando una bolsa nos advierte que “vienen de la FNAC”, por ejemplo, pero en la mayoría de los casos uno no sabe nada. Luisana maneja una clave: las faldas le dicen si las mujeres son o no parisinas.

Asistimos los dos a un espectáculo maravilloso que sólo me cuesta dos cervezas y una cocacola. Es el espectáculo de la diversidad cultural que ofrece todo su esplendor, todas sus combinaciones, todas sus pieles, todos sus colores, todas sus gorduras, todas sus delgadeces, todos sus anillos, todos sus sombreros, todas sus cabelleras, todas sus edades, todos sus patines, todas sus bellezas, todas sus mascotas, todos sus apuros, todas sus calmas. No descansa la mirada. Vienen de todas partes y van a todas partes. Desfilan hoy para nosotros en estos últimos días de primavera parisina. Traen noticias de Bangkok, noticias de imperios antiquísimos, secretos inconfesables de Provenza, veleidades nocturnas de Montmartre. Todos son rubios negros cobrizos amarillos pardos morenos pelirrojos judíos cristianos indios coptos mongoles servios ucranianos nigerinos vascos vetnamitas. Vietnamitas son, por cierto, las morochas Minh Thai que pasan en este momento literariamente borrachas frente a nosotros.

Tuesday, August 02, 2005

Saúl Yurkievich, in memoriam


Saúl Yurkievich

Murió trágicamente la semana pasada. Julio solar lo despidió despidiéndose. Ocurrió en el sur de Francia, cerca de Avignon. ¿Se quedó dormido mientras conducía su vehículo? Tal vez. Ya no importa saberlo.

Como Camus, como Altolaguirre, como Sebald, como José Carlos Becerra, a Yurkievich lo encontró la muerte en la carretera.

Lo oí una vez decir su poesía en Caracas. Ahora me dispongo a leerle en voz alta estos versos suyos:

"no tuve que justificarme ante esa gente extraña

no fui enterrado por el alud

no deambulé por ese suburbio baldío en pos de agua caliente de alguien

no me faltó la voz ante la sala colmada

no volví al lugar donde nadie me reconocía

no convalecí en una cama pegajosa

nadie me obligó a recordar qué había hecho la tarde de un día remoto

(...)

no me borran la cara

mi corazón no bombeó dificultosamente no se detuvo

vuelvo a la luz

amanece"

(Saúl Yurkievich, Entonces, de Trampantojos, Alfaguara, Madrid, 1986)

Agosto, Maito, Bataille

01-08-05: Agosto. Augusto. Agostar. Hacer su agosto. Agosto y otros relatos. Corría el mes de agosto. Las vacaciones de agosto. Luz de agosto. Rapsodia en agosto. Los relámpagos de agosto.

En el blog de Maito y Martín, llamado “Me están estresando” (http://meestanestresando.blogspot.com), encontré ayer una foto de Bataille con una muy buena nota de María Antonia. En ella María Antonia se refiere a su sensación de estar incompleta, de que algo le falta. Ilumina su comentario con una referencia a Bataille. Hoy abrí un libro de Octavio Paz y saltaron a mi vista estos versos:

“No nos queda dijo Bataille/ sino escribir comentarios/ insensatos/ sobre la ausencia de sentido de escribir/ Comentarios que se borran/ La escritura poética/ es borrar lo escrito/ Escribir/ sobre lo escrito/ Lo no escrito/ Representar la comedia sin desenlace” (Octavio Paz, Carta a León Felipe, Ladera Este).

Comentarios que se borran:

Buscar lo que falta de nosotros. Tratar de llenar un vacío en la página ya escrita o en la vida. Escribir sobre lo escrito lo no escrito, lo que siempre está ausente. Ausencia del sentido de escribir. Ausencia del sentido de vivir. Escribir: buscar eternamente su sentido. Vivir: buscarle sentido a la vida y borrárselo para escribirla de nuevo.

Son las seis y media de la mañana. Se oyen pájaros. Una brisita entra a la habitación. Es la brisita nupcial de la metáfora. Es un verso de Cintio Vitier que está entrando por la ventana. Buenos días Cintio, buenos días Lezama.

02-08-05:

Dice Bataille en La experiencia interior que “De los diversos sacrificios, la poesía es el único del que podemos alimentar, y renovar, el fuego”. Busqué a Bataille ayer, haciéndole caso a María Antonia y al azar concurrente.

La experiencia interior como experiencia mística. La experiencia interior como transgresión.