Monday, October 24, 2011

La felicidad compartida en una página

Gabriel Ferrater (1922-1972)

El libro, ese libro en concreto, ese que nos regalaron o prestaron después de que otro lector fue por él conmovido, es un lugar especial de la memoria y puede serlo también de una felicidad compartida. Páginas que enlazan vidas solitarias con los hilos de la poesía o que permiten un diálogo secreto entre lectores sucesivos y distantes. Páginas para confluencias desconocidas, invisibles…

Conozco un poema de Gabriel Ferrater que ilustra hermosamente una variante de este misterio. El poema es, por cierto, un homenaje al gran Josep Carner, autor a su vez de un formidable texto sobre una dama con armiño, una dama que va en el tranvía, apenas vista, y que debemos dejar que siga para que no se desvanezca el fulgurante hechizo. Pero ese poema es para otra ocasión. Ahora va el del maravilloso Gabriel Ferrater, que copio con deleite de la página 137 del libro Mujeres y Días (Les dones i els dies):

JOSEP CARNER
En lo más alto y más oscuro de la noche, no quiero sentir
el olor de mayo que zumba fuera, y es pequeña
la lámpara con que tengo bastante para alumbrar
las páginas tenues del libro, las poesías de Carner,
que me diste ayer. Hace dos años y cuatro meses
que di este libro a otra chica. Palabras
que leí pensando en ella, y ella leyó
por mí, y son del todo nuevas, ahora
que las leo por ti, pensando en ti.
palabras que nos han hablado a los tres, y hacen
que nos reunamos. Palabras que quedan,
mientras nos varían los días y se nos mudan sus sentidos,
ofrecidas para que las volvamos a entender. Como una patria.

Saturday, October 22, 2011

La resistencia poética que ha nacido en Florencia

Botticelli. Detalle de El Nacimiento de Venus.  

En la concurrencia del azar, que a algunos les es dado convertir en experiencia,  podemos encontrar el temple para afrontar cualquier cosa que luzca irremediable. Así, en una página leída hace mucho tiempo o hace apenas un instante, podría estar la pista huidiza que buscamos y el alivio total a los apremios. Por una alguna razón poética, la vida es un milagroso  tratado de armonía.

La verdad y la belleza (según el recordado Keats de César Seco), son lo mismo. Y ese cielo que ahora veo, es cielo y es azul. ¡Lástima grande (para él) que no haya acertado hoy mi Argensola predilecto!

Haberse consagrado algunas horas al noble disfrute del arte, puede compensar los pequeños infiernos que vivimos.  La belleza ayuda a resistir cualquier embate. Ayuda a ser digno. Ayuda, incluso, a levitar, que no es otra cosa que cerrarle las puertas a la ostentosa vulgaridad de la barbarie.

Ahora veo a Simonetta Vespucci en el famoso cuadro de Botticelli. Siento que valió la pena haber sentido que hoy sería un día espléndido.

Para compartir con ustedes, va este bello poema de Antonio Colinas:


SIMONETTA VESPUCCI


Il vostro passo di velluto
E il vostro sguardo di vergine violata.

Dino Campana


Simonetta,
por tu delicadeza
la tarde se hace lágrima,
funeral oración,
música detenida.
Simonetta Vespucci,
tienes el alma frágil
de virgen o de amante.
Ya Judith despeinada
o Venus húmeda
tienes el alma fina de mimbre
y la asustada inocencia
del soto de olivos.
Simonetta Vespucci,
por tus dos ojos verdes
Sandro Botticelli
te ha sacado del mar,
y por tus trenzas largas
y por tus largos muslos,
Simonetta Vespucci
que has nacido en Florencia.

Antonio Colinas


Friday, October 21, 2011

El alma de los libros



Ciertos espíritus amigos del misterio quieren creer que los objetos conservan algo de los ojos que los miraron…

Marcel Proust (El tiempo recobrado)


Tienen alma las cosas, se sabe, pero sólo pueden apreciarla las personas que no han perdido o vendido la suya. No hay naturaleza muerta, si quien la habita o la contempla, posee aún la capacidad de habitar y contemplar, que ya es bastante.

Entre las cosas que me rodean, son los libros las presencias con vida propia más probada. A veces se me esconden, pero los llamo y al rato me los topo sonrientes, como si celebraran la travesura de jugar conmigo al escondite. Me pasó hace poco con Las ciudades invisibles de Calvino. De vez en cuando voy y miro en el estante para asegurarme que sigue ahí.

Otros, los más viejos, suelen estar ocultos. A muchos los he olvidado. Cuando aparecen, me regalan un mundo y entro a él, conmovido, por haber recobrado inesperadamente una experiencia íntima, por haberme hecho sentir de nuevo la ráfaga de primeras ilusiones. Y leo. Leo a Santa Teresa en sus moradas abisales o a Lope de Vega en sus versos para aprender de nuevo cortesía.

Admirar con gusto y con asombro una hermosa edición, es contemplar un mar. Recuerdo un poema del español José María Alvarez, donde todo está dicho, bella y delicadamente dicho:

VIII

Qué hermosura esta edición de Madame de Sévigné
El gozo de la vista esa sensación de los dedos
al pasar sus páginas al demorarse en la caricia
la emoción amorosa de tu alma que sabe
la dicha que te regalará esa delicada inteligencia

(De Bebiendo al claro de luna sobre las ruinas, Edit. Renacimiento, España, 2008)


Thursday, October 20, 2011

El dardo febril de la hiperestesia

Ciruelo blanco y ciruelo rojo. Biombo de Ogata Korin

La belleza transfigura el tiempo, modifica las cosas, baña los espacios con una sustancia impalpable, pero cierta. Ahora mismo ha entrado al comedor para devolvernos imágenes que creíamos perdidas: el color de unas frutas, el sonido del agua derramada, el imponderable sabor de la canela, el verde de unos ojos, la tersura del mantel, el timbre de una voz o la pomarrosa que olemos, antes de morderla y ser felices.
Mejor lo dice Luis Antonio de Villena en su poema dedicado a Ogata Korin, donde  nos aguarda, para traspasarnos,  “el dardo febril de la hiperestesia”:
EL CIRUELO BLANCO Y EL CIRUELO ROJO
Museo Atami

Fue afortunado, en verdad, Ogata Korin.
Gozó del esplendor de la  juventud en
los barrios de licencia, frecuentó el paladar
sagrado del deseo. Ordenó sus kimonos
en la seda más fina; pintó un fondo
de oro para lirios azules. Refinado y altivo,
no olvidó sin embargo (artista como era) la melancolía
fugaz del tiempo que transcurre.
En su madurez, con audaz virtuosismo,
se dedicó sobre todo a la búsqueda estilística.
Creó lacas y biombos. Le hizo célebre
la perfección, el refinamiento de su
arte -lirios, ciruelos, dioses- decorativo.
Debió morir fascinado en la belleza,
rodeado por una seda extraña, tranquilo.
Fue afortunado, en verdad, Ogata Korin;
su vida fue un culto a la efímera
sensación de la belleza. Al placer y al arte.
Y la vida le concedió sentir, ser traspasado
por el dardo febril de la hiperestesia.
Le llamaron excéntrico, dandy o esteta.
Pero no pidió más. Sensación por sensación.
Vivir, sentir, gozar. Sin más problemas.

Luis Antonio de Villena



Tuesday, October 18, 2011

La perdida utopía de la delicadeza



Cioran
La delicadeza de la que habló Roland Barthes con gusto y precisión, brilla ahora por su ausencia. Tal vez hemos perdido el sentido estético de la vida, que es también un sentido ético. Por eso las formas ya no valen mucho. Se prefiere la rudeza al estilo, sobre todo, al estilo de la caballería andante, olvidado hace siglos, pero del que había aún vestigios entre nosotros hasta no hace mucho.

Las fraternidades son impunemente desplazadas por vínculos de conveniencia (laborales, gremiales, partidistas...) y ya no nos importa el apagón de la gratitud como valor.

Nada, que nos vamos conformando con la banalidad y su mal...

Cioran habló de una utopía que podíamos encarnar en Borges: la utopía de la delicadeza. Pero la cosa está difícil, porque Borges fue, según el mismo Cioran, "el último delicado".

Sunday, October 09, 2011

Cronistas de la UNEY se pronuncian

·         

Cronistas de la UNEY se pronuncian
Quienes suscribimos, integrantes de la 1era, 2da y 3era cohorte del Diplomado Gilberto Antolínez para la Formación de Cronistas que ofrece la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY) en convenio con la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, frente a las agresiones de las cuales viene siendo objeto esta universidad a partir de la resolución publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 39.748 emanada del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria (MPPEU), queremos hacer pública nuestra manifestación de rechazo por la antidemocrática y antijurídica decisión que defenestra a sus legítimas autoridades y menoscaba el proyecto novedoso que desde esta casa de estudios se viene desarrollando, afectando a toda su comunidad universitaria. En virtud de ello:
·         Condenamos la violación de la autonomía universitaria, gravemente agredida por  la vulneración arbitraria y flagrante de las leyes y reglamentos que la rigen. Igualmente condenamos la violación del principio constitucional de inviolabilidad del recinto universitario con el allanamiento de la sede de la UNEY por la policía del estado Yaracuy el martes 27 de septiembre del 2011.
·         Aclaramos enfáticamente que el carácter experimental de la UNEY no significa que esta casa de estudios carezca de autonomía.  La UNEY es una universidad experimental y autónoma de acuerdo a la interpretación del artículo 109 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela  y el artículo  34 de la Ley Orgánica de Educación.
·         Rechazamos la presencia de grupos intimidatorios que intentaron  generar provocaciones, amedrentamientos, hostigamientos y perturbar la paz universitaria los días 27 y 28 de septiembre del 2011.
·         Respaldamos enérgicamente la actitud valiente de nuestros compañeros estudiantes de la UNEY, quienes han permanecido firmes en su lucha por el respeto de la autonomía universitaria, sin interrumpir sus actividades, al desarrollar y mostrar una lucha pacífica acorde con el proyecto humanista de la UNEY. Lucha que marca un precedente en las formas de protesta en las universidades del país, a través de la creación artística y la integración comunitarias.  
·         Aclaramos a la colectividad en general que la designación de autoridades en la UNEY, en la actualidad, se rige por sus estatutos, excluyendo la posibilidad del libre nombramiento y remoción; por lo que la resolución ministerial que nombra nuevas autoridades en esta casa de estudios ha sido dictada extralimitándose en sus competencias legales.
·         Exhortamos a la rectificación de la resolución ministerial y a la aplicación de una política de diálogo que fortalezca el desarrollo de nuestra universidad en vinculación con las demás casas de estudio y la comunidad en general, sin lo cual es imposible la consolidación de la democracia participativa y protagónica consagrada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

      En San Felipe, estado Yaracuy,  a los siete días del mes de octubre de 2011

Firmas en depósito.
Es auténtico 
Pedro Parés Freites  C.I.  5.155.788
CNP 11.080
Cronista

Tuesday, September 27, 2011

¿Por qué defender a la UNEY?

Vladimir Delgado, presidente de La COMUNEY

El 1 de septiembre de los presentes, apareció publicada la siguiente resolución en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No. 39.748:
 

Resolución No 1374 Caracas 01 SEP 2011
AÑOS 201 y 152
De conformidad con lo dispuesto en los artículos 104 y 105 del Reglamento General de la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy (UNEY), en concordancia con el artículo 190 de la ley de Universidades.
POR CUANTO
El Reglamento General de la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy (UNEY), establece que corresponde a la Ministra o Ministro del Poder Popular para la Educación Universitaria la designación de los distintos Organismos de Gobierno de esa Universidad, hasta tanto el Ejecutivo Nacional verifique el cumplimiento de los requisitos de organización y funcionamiento de los mismos,   
RESUELVE
ARTÍCULO 1. Designar como autoridades que conformarán el Consejo Universitario de la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy (UNEY), a las ciudadanas y el ciudadano que a continuación se identifican: YANIRA AUXILIADORA LÓPEZ ZORRILLA, titular de la cédula de identidad No 4.543.214, como Rectora; MANUEL EMILIO MILLA PINO, titular de la cédula de identidad No  7.557.851, como Vicerrector y LYLE ISABEL RODRÍGUEZ VALERO, titular de la cédula de identidad No  7.512.773, como Secretaria General.
ARTÍCULO 2. Delegar en el Viceministro de Desarrollo Académico la juramentación de las ciudadanas y al ciudadano, de cumplir la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, las leyes de la República, los deberes inherentes al cargo y rendir cuentas del mismo en los términos y condiciones que determina la ley.
ARTÍCULO 3. La presente Resolución entrará en vigencia a partir de la fecha de publicación en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela.
ARTÍCULO 4. A partir de la fecha de publicación de la presente Resolución en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, se deja sin efecto la Resolución No 3.300, de fecha 11 de noviembre de 2008, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No 39.056, de la misma fecha.
Comuníquese y Publíquese,
MARLENE YADIRA CÓRDOVA
Ministra del Poder Popular para la Educación Universitaria

 
Ahora bien,  antes de exponer mis razones, debo obligatoriamente transcribir los artículos del Reglamento General de la UNEY, a los que la referida resolución hace mención:
 
Titulo X
Disposiciones Transitorias y Finales
Artículo 104.- Hasta tanto el personal y el estudiantado cumplan con los requisitos para la integración de los distintos Consejos de Gobierno y, en cualquier caso, durante los primeros ocho (8) años de funcionamiento de la Universidad, desde el 29 de enero de 1999, fecha de promulgación de este Reglamento, los integrantes de los distintos organismos de gobierno, incluidos los integrantes del Consejo Universitario y del Consejo Ejecutivo Universitario, serán designados directamente por el Ministro de Educación Superior, con personal académico de otras instituciones que reúna los requisitos señalados en este Reglamento o con aquellas personas que considere apropiadas.  Entre tanto, el Consejo Ejecutivo Universitario designará los miembros del cogobierno estudiantil y profesoral mediante el ensayo de modalidades de participación profesoral y estudiantil en los diversos programas académicos de extensión e investigación.
Artículo 105.- El período de puesta en marcha y consolidación de la institución estará a cargo de las autoridades que a tal efecto designe el Ministerio de Educación Superior, en los términos y condiciones que establezca dicho despacho.
   
Entonces, ¿por qué defender a la UNEY?:  
 
Porque la resolución es inmotivada e intemporal.  Fue hecha en período vacacional lo que dio como resultado la necesidad de corregirla el 05 de septiembre, indicando que entraba en vigencia a partir del 15, cuando finalizaba nuestro período vacacional, y no desde el 1º de septiembre según se estableció en la resolución primera.  Tampoco existen motivos explícitos para el cambio, más allá de la cita de dos artículos del Reglamento General de la UNEY que más adelante revisaremos.  
 
Porque el propio Viceministro de Desarrollo Académico, Rubén Reinoso, dijo: "Este cambio no responde ni a una valoración negativa de la gestión de Freddy Castillo, ni a una evaluación de esta institución...".  Por tanto el Ejecutivo Nacional no se tomó la molestia de verificar el cumplimiento de los requisitos de organización y funcionamiento de los Organismos de Gobierno de la Universidad, según mencionan en la resolución donde se establece el cambio de autoridades.  
 
Porque la Ministra Yadira Córdova dijo: "Nosotros tenemos otros planes para Yaracuy", y la comunidad uneyista desconoce a quienes se refería con nosotros, así como tampoco conocemos de los planes que dicen tener para el estado o para la UNEY.  
 
Porque ante los inconfesos planes de la Ministra Córdova, debemos defender nuestros propios planes y espacios, forjados durante estos casi 13 años de arduo trabajo.

Porque el artículo 104 del Reglamento General de la UNEY, otorga la potestad al otrora Ministro de Educación Superior, durante los primeros ocho (8) años de funcionamiento de la Universidad, a partir de la promulgación del Reglamento, período que venció en Abril de 2011, en tanto que el Reglamento fue publicado el 8 de abril de 2003, en la gaceta No. 37.667.   
Porque el artículo 105 del Reglamento General de la UNEY, reza que "El período de puesta en marcha y consolidación de la institución estará a cargo de las autoridades que a tal efecto designe el Ministerio de Educación Superior", y fue ésta la base para que el entonces Ministro de Educación Superior Luis Acuña,  ratificara a las autoridades y estableciera un período de cuatro años, comenzando a partir de la publicación de la resolución de No 3.300, de fecha 11 de noviembre de 2008, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No  39.056, de manera tal que esta consolidación finalizara en noviembre de 2012.
  
Porque se designaron a personas absolutamente ajenas a la UNEY, quienes claramente manifestaron su distancia con nuestra universidad, durante sus intervenciones en la asamblea realizada el día jueves 22 de septiembre, con expresiones tales como "ustedes y nosotros" y "esta universidad".   
 
Porque esa designación es una negación del derecho de los profesores de nuestra comunidad, quienes tienen hasta más de doce (12) años trabajando y formándose de acuerdo con nuestros principios y valores, so pretexto de una malentendida "lógica endogámica".  
 
Porque no podemos aceptar que se nos niegue la posibilidad de hacer elecciones  -o de ensayar formas distintas de participación en la designación de nuestro propio gobierno- ,
alegando que no es posible hacerlas en el contexto de la Ley de Universidades del 70, pero si justificar la designación a dedo de autoridades como potestad de la Ministra, expresada ésta última en la misma Ley del 70, despachándose, de un plumazo, a la democracia participativa y protagónica.  
 
Porque aún cuando estemos en desacuerdo con algunas acciones, en apariencia indebidas, éstas responden al profundo descontento de un importante grupo de estudiantes, profesores, administrativos y obreros que comprenden a cabalidad lo que está en riesgo.  Una fraternidad uneyista que ha venido creciendo al calor de esta inédita lucha de nuestra universidad.
 
 Porque aún cuando reconocemos las fallas, que como toda institución de seguro tenemos, apreciamos y valoramos las diferencias de conceptos, aceptamos las diferencias y distancias personales,  somos una universidad distinta que se asume como tal y en consecuencia también es capaz, como comunidad, de discutir estas fallas y diferencias, en el momento y el lugar apropiado. No cuando otros, ajenos a la comunidad uneyista, lo impongan o cuando intenten sacar provecho de esas diferencias para generar fisuras.  
 
Porque muchos como yo entendemos la amistad como valor, y cuando amigos como Freddy Castillo y José Luis Najul, son sometidos a un tratamiento injusto, somos capaces de solidarizarnos y establecer conjuntamente con esos amigos, una defensa infranqueable.   
 
Porque sencillamente amamos la UNEY, tal cual fue concebida, tal cual la hemos construido, entre todos.
 
Y si por todas las razones expuestas, he de ser señalado y juzgado, pues entonces que así sea.

 
 
Vladimir Delgado
 
 
 
PS:
Pueden escuchar al Viceministro Reinoso y ver a la Ministra Córdova, a través de los siguientes vínculos:
http://www.mediafire.com/?p0i8e07n6rox9rd
http://www.youtube.com/watch?v=8DT7KWDJiEI
 

Saturday, September 24, 2011

LA UNEY, UNIVERSIDAD DE LA CULTURA



La UNEY es una universidad en permanente construcción, como ocurre con las obras que son algo más que un frío proyecto de la burocracia educativa. Por eso, es también un espacio creativo y libre, heterodoxo e innovador,  que ha desafiado durante más de doce años tiempos hostiles y espacios provincianos no tan inclinados a abrir caminos nuevos para la cultura. Lo ha hecho con esa vieja palabra que alegra los espíritus: entusiasmo. Por eso, a esta altura y temperatura del juego, la UNEY puede mostrar significativos resultados, que hacen de ella una universidad excéntrica. Es una pequeña casa abierta, con puertas que dan al campo y a quien nadie, salvo que aspire con denuedo a hacer el ridículo, podría calificar de “endogámica”, como los proyectos educativos sometidos a rígidos esquemas académicos o al control de inspectores de herejías, entrenados para cercar las necesarias audacias del arte y de la inteligencia.

La incorporación de talentos comprobados en diversas áreas, como las del diseño, la crónica, el deporte y la cocina, conforme a criterios humanísticos de amplitud, es la mejor prueba de cuanto decimos acerca del carácter, flexible y “exogámico” (para hacerle un guiño irónico a ciertas necedades), de una gestión universitaria que invocó, entre otros ejemplos tutelares, el del brasileño Darcy Ribeiro, al poner en marcha, con su nombre, un programa de inclusión inédito en Venezuela  que permite a diversas personas, bachilleres o no, cursar asignaturas de las carreras de pregrado que nuestra universidad ofrece.  Para que entreguen y confronten sus conocimientos de modo libre y fecundante, la UNEY incorporó como docentes a quienes de verdad saben, por ejemplo, de cocina y de diseño, aunque no pertenezcan a los estamentos del capital curricular, ese sí, endogámico y muchas veces vergonzosamente desprovisto de luces. Resalto este aspecto,  porque hemos comprobado en estos años que nada escuece más a la mediocridad adocenada de los claustros, que la disposición auténtica a la interculturalidad o al diálogo efectivo de diversas experiencias y conocimientos, letrados o no letrados, urbanos o campesinos, sin excepción alguna. En la UNEY  hemos querido retornar al ágora universal de la investigación y la curiosidad, sin la echonería epistémica machacada en la grilla de las credenciales. Nuestra cláusula Julio Miranda impidió que nos priváramos de enriquecer los estudios de Diseño Integral bajo la conducción lúcida y experta de Santiago Pol, de quien no he visto todavía su título de bachiller, pero de quien conozco los mejores carteles de América Latina. Ilustro con ese notable caso (hay muchos otros) la vocación uneyista por la universalidad y su talante para la conversación de las inteligencias. 

Quienes fundamos y estamos construyendo la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy,  no somos ingenuos. Sabemos que vivimos en un país de enormes crispaciones, y que el ámbito académico está atacado desde hace muchos años por una pereza intelectual que mantiene en estado de abulia y de conformidad a gente muy valiosa. Retar ese letargo genera incordios y pone en guardia contra nosotros a los defensores de las cómodas penurias. También a quienes todo lo dividen en blanco y negro y hacen del sectarismo una bandera, porque no toleran la abierta agonística que debate ideas y no consignas. No obstante, aquí y ahora, la UNEY crea y preserva su espacio alciónico, un lugar para leer, hablar, escuchar, escribir y discutir con calma. Con el nombre de Alción hemos designado uno de los espacios de trabajo cotidiano. Recordarán que el alción, protegido por Zeus, en medio de la tormenta encuentra el momento y el sitio para reproducirse. La UNEY no invoca en vano ese bello mito recogido por Ovidio.

En una pieza casi marginal de un centro de investigaciones agroalimentarias en San Felipe comenzó hace más de doce años este trabajo. Hay quienes afanados en atribuirnos una larga permanencia repiten eso de los “doce años”, como alegato irrefutable para recusar nuestra gestión, ignorando que aún en lo viciado de ese argumento, están incurriendo en una mezquindad involuntaria: negar los tres años anteriores a la creación de la UNEY, durante los cuales estuvimos elaborando sus bases conceptuales. Cuando ocupamos en febrero de 1999 la espartana y diminuta oficina del CIEPE (el aludido centro de investigaciones sanfelipeño) ya había un camino recorrido, de investigación, lecturas y consultas. Desde entonces fue emergiendo esto que hoy constituye para algunos generosos amigos un modelo ascendente de innovación universitaria. No voy a contar acá esa reciente historia, ni tampoco a consignar un inventario de sus realizaciones. Me limitaré a agregar a lo ya dicho algunas cosas que tal vez comprendan lo más destacable de esta fascinante experiencia que ha sido la UNEY.

Lo primero: hacer de la experimentalidad una herramienta para la invención. No conozco precedentes sólidos (ni frágiles) de casos en los cuales las universidades experimentales hayan ido más allá de lo tradicional y se hayan liberado del falso criterio conforme al cual lo experimental es lo no autonómico. Se ha creído, por errónea lectura de la ley, que la experimentalidad es un estadio que somete a las universidades a los designios burocráticos de una autoridad ministerial. Para nosotros, desde un comienzo, ese carácter fue, por el contrario,  una licencia para crear y para dotarnos de una conciencia de Universidad, no de un sentimiento de obediencia a un eventual úkase de algún funcionario del poder ejecutivo. Merced a esa manera de concebir la dignidad de la educación universitaria, la UNEY puede mostrar hoy en día un rostro distinto de la experimentalidad y servir de ejemplo para quienes se atrevan a no rebajar sus casas de estudios a meras oficinas de un Ministerio.

Lo segundo: ejercer la responsabilidad académica integrando todas sus funciones y hacerlo teniendo presente un horizonte ético. Esto ha supuesto para la UNEY un esfuerzo de formación continua para sus profesores, estudiantes, personal administrativo, obreros y autoridades. En este momento nos aprestamos a asumir una importante potestad que nos confirió el Reglamento General aprobado en el año 2003 por el entonces ministro Héctor Navarro: la elección de su propio gobierno, dentro de lo previsto por la Ley Orgánica de Educación. En la UNEY este compromiso comporta el estudio y la reflexión de la filosofía, historia y naturaleza de la vida universitaria. Nuestro espacio académico El valor de Educar ya concibió y elaboró el diseño de un  riguroso seminario para abordar el tema. Por supuesto, esto lo haremos con el tiempo que requiere el conocimiento. Nada a la carrera, como nos enseñan los sabios, pero menos aún, nada impuesto, como nos enseña el Estado de Derecho y la Constitución vigente en Venezuela. 

En el momento en que la UNEY recibió su primera cohorte de alumnos, en octubre del año 1999, arrancó una apasionante gestión que no se detiene y que está preparada para seguir robusteciendo sus principios y deparando más y mejores resultados. Desde entonces nos han ocurrido muchas cosas buenas, pero, como todo hay que decirlo, también han querido llevarnos a lo que Quevedo llamaba “la guerra civil de los nacidos”. Frente a estos asedios, nuestra respuesta ha sido la continuidad del trabajo bien hecho. La UNEY en la actualidad no es un proyecto. Es una obra con frutos, pero que sigue construyéndose. Si eso no es una verdadera fortaleza, entonces todos estaríamos perdidos.

Finalizo compartiendo dos momentos de la UNEY en su alborada. Corrían los primeros años de este trabajo apasionante. Ya teníamos alumnos y profesores, y con la explicable precariedad de los comienzos, también contábamos con una biblioteca en ciernes, algún laboratorio, un autobús e incluso teatro universitario, éste último, nada menos que con Eduardo Gil, al frente. Pero sentimos que nos faltaban dos cosas esenciales, sin las cuales no podíamos seguir llamándonos universidad: cine y piano. Subsanamos la enorme falla y al poco tiempo adquirimos un piano que no sólo era para uso de la UNEY, sino de la ciudad de San Felipe, como todo el mundo allá lo sabe. Un poco antes habíamos abierto con inmenso alborozo el Cine-Club, cuyo nombre contiene la proclama de nuestra vida académica: En construcción. Sé que los lectores no dejarán ir, así como así, estas menciones que son algo más que una metáfora.

Freddy Castillo Castellanos
Rector Fundador de la UNEY

Thursday, September 08, 2011

¡Oscurantismo en Yaracuy!

¡Oscurantismo en Yaracuy!
Propongo al Presidente Chávez, que Freddy Castillo Castellanos sea el Ministro de Educación Universitaria quien, con toda seguridad no tendrá jamás una conducta tan reprochable como la actual...
Freddy Gutiérrez Trejo | Caracas | Hoy a las 1:12 | 

El rector Freddy Castillo Castellanos
 
¡Oscurantismo en Yaracuy!
El caso del Rector Freddy Castillo.

Por Freddy Gutiérrez Trejo

Freddy Castillo Castellanos es mi amigo y rector de la Universidad de Yaracuy. Lo conozco desde que entramos a la Universidad Central de Venezuela, hace ya un buen tiempo. Nos tocó compartir momentos difíciles de la política venezolana, entre ellos, la renovación universitaria que se verificó desde París o Alemania cuando se sublevaron los estudiantes de la Sorbona o de Bonn, la Rheinische Friedrich-Wilhelms-Universitat, hasta nuestros centros de estudios en Venezuela.

En el caso de nuestro país, además de levantar entre otras consignas universales: La Imaginación al Poder, Seamos Realistas Pidamos lo Imposible, Olviden todo lo que Aprendieron Empiecen por Soñar, Paren el Mundo que me Quiero Bajar o Hacer el Amor es Hacer la Revolución y Hacer la Revolución es Hacer el Amor,  coincidió con la ruptura de los dogmas que habían prevalecido por años impuestos por el Partido Comunista de la Unión Soviética, y con la irrupción de un cristianismo postconciliar que buscaba sus fundamentos para hacerlos contemporáneos. De esa cantera salieron Méndez Arcéu, Ernesto Cardenal, Helder Cámara o Camilo Torres Restrepo.

Esos acontecimientos y sus protagonistas eran examinados por Freddy  con una enorme sabiduría, bien bajo la lupa de la política, o siendo creativo mediante la poesía. Estas actividades han sido constantes en su vida presentándolas en una sinergia que sólo puede ser llevada a pulso con una inteligencia laboriosamente cultivada. Ayer así como hoy Freddy ha puesto su acervo al servicio de causas nobles y dirigidas a la realización del hombre y su comunidad, que es lo mismo que decir la marcha hacia estadios mayores y mejores de civilización.

Precisamente en ese camino, por ser quien es, se le confió la rectoría de la Universidad de Yaracuy. Ha tenido una oportunidad de oro para poner en práctica esos ideales renovadores, sacando a la universidad del claustro, exclaustrarla, ponerla al servicio de las gentes sencillas del pueblo de centro occidente, aún más, de la sociedad venezolana. Creó nuevas carreras, han emergido nuevas metodologías, y de hecho ha re-concebido la enseñanza de la educación superior. Durante una de las conversaciones que tuvimos me dio una clase sobre la cocina como un laboratorio logrado por el hombre, los frutos y la investigación nunca acabada como materia prima del trabajo, y lo que han significado las manos como herramientas, y el valor de controlar el fuego para la obtención de resultados servibles.

Para mi sorpresa y la de todos los beneficiarios de estos cambios en la educación superior, Freddy Castillo se enteró por la Gaceta Oficial que había sido sustituido por no se quién. Nadie se comunicó con él, ninguna persona le comentó que lo separarían del cargo. La arbitraria decisión tomada en su contra por la ministra Yadira Córdoba y un señor de nombre Reinoso lo tomó desprevenido. El disparate se hace monumental cuando saltan a la torera un contrato por tiempo determinado que se vence en noviembre del próximo año 2012. Todo revela una conspiración para darle un golpe de mano al ordenamiento jurídico que informa el desenvolvimiento de la educación universitaria y los actos contractuales que deben ser honrados por quienes los celebran.

La ministra debería rectificar este disparate. Yo espero que lo haga. Perdonen la indignación con la que escribo, pero tal vez esos mismos sentimientos me llevan a proponer que de no subsanarse lo que a todas luces constituye un error inexcusable o una actuación dolosa, propongo, repito, al Presidente Chávez, que Freddy Castillo Castellanos sea el Ministro de Educación Universitaria quien, con toda seguridad no tendrá jamás una conducta tan reprochable.

freddygutie@gmail.com

Saturday, August 13, 2011

El ORDEN de Martín Castillo Morales



Hoy, 13 de agosto del 2011, inaugura el fotógrafo Martín Castillo Morales su exposición ORDEN, en Studio 488, Santa Fe 2729, Buenos Aires:

http://es-es.facebook.com/event.php?eid=217074831677142&ref=nf

Sobre Martín y su manía del orden, estas palabras de su papá:

Las latas estaban en perfecta formación. Era el tiempo de coleccionarlas y Martín lo aprovechaba con creces. Una tras otra fueron llegando a su cuarto para mostrarse en una hilera impecable. Llegaron a conformar un tratado de armonía. Mover alguna de su sitio hubiese provocado el caos. Esas latas eran algo más que piezas de una colección febril o el fiel reflejo de una estética. Eran destellos de una vida.

Friday, June 24, 2011

Martín Castillo, autor de Pierre Menard, autor del Quijote

Martín Castillo Morales, neonachista, heresiarca de Uqbar, fotógrafo, escritor 


Félix Valderrama Loyola, neonachista, heresiarca de Uqbar,  ingeniero químico, escritor

Estoy semidormido cuando suena el teléfono. En el trayecto hacia el auricular trato de descubrir la hora. Casi las cinco de la tarde.
-¿Si?-Pregunto tratando no solo de identificar al llamador, sino todo lo que me rodea.

- Soy Martín


- Coño, estaba medio dormido. Dime.¿Dónde andas?
.-He venido a Alcalá de  Henares. Tengo pensado escribir un libro titulado "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha".
Le río la gracia
.- Tu si eres ingenioso. En serio. ¿Qué haces por ahí?
.- Te estoy diciendo que voy a escribir un libro. Va a ser una revolución. Mi propósito es meramente asombroso. El término final de una demostración teológica o metafísica.
Me sorprende la memoria de Martín y mi propia memoria. La frase última que le oigo pertenece al mítico cuento de Borges Pierre Menard, autor del Quijote.
.- Está bien Pierre Menard, pero estaba durmiendo.
.-¿Quién es Pierre Menard?-contesta inocente
.-Perdón Cervantes.
.-¿Qué te pasa?-pregunta agresivo-¿Quién es toda esa gente que me nombras?
.- Martín, no entiendo.¿Estás bien?
.-Claro que estoy bien. Mejor que nunca. Te llamo porque quería comentar con alguien la tarea que voy a emprender. Mi empresa no es difícil, esencialmente. Me bastaría con ser inmortal para llevarla a cabo.
Reconozco de nuevo las palabras de Pierre Menard en la voz que me llega a través del teléfono desde Alcalá. Me sumo en una confusión terrible. Martín habla en serio. Tal como le oigo desconoce realmente el Quijote de Cervantes, su voz ignora realmente A Borges y su cuento, cuento que va incluido en Ficciones y del cual el propio Martín me regaló un ejemplar de una hermosa edición que compró viviendo en Londres.
.-Hoy ha sido un día importante. Planeo mi obra maestra e inspirado como estoy tengo en mi cuaderno anotada la frase que abrirá la obra.


Trato de detenerle. No sólo conozco la primera frase de su obra, sino que conozco todas las frases que le seguirán. Entonces de la angustia paso a una euforia, a una inmensa felicidad. Martín escribirá su obra, será inolvidable su nombre. Inolvidable será su personaje. Será, desconociéndolo, Miguel de Cervantes, pero él, sin yo elegirlo, me habrá otorgado mi Pierre Menard. Y seré, sin haberlo escogido, Jorge Luis Borges. Soy feliz, inmensamente feliz cuando me sorprende de nuevo la angustia provocada por la preocupación que me produce el brazo de Martín y mi ceguera.


(El texto anterior es una creación neonachista cuyo autor es uno de los dos señores cuyas fotos aparecen en este post. No se descarta que ambos lo hayan escrito juntos o le hayan tomado un dictado al también neonachista Nacho Valcárcel, músico y narrador incansable. Luisana Castillo afirma que el autor, sin duda, es Pierre Menard, el propio)

Thursday, June 23, 2011

El escritor en su laberinto


Fue uno de sus símbolos constantes, como el espejo y los tigres. Lo descubrió de niño, en un libro con grabados que mostraban las siete maravillas del mundo. No sé si llegó a dibujarlo, como hizo con las fieras de su temprana devoción. Cuentan que Georgie, armado de una lupa, intentaba explorar el centro del laberinto para ver al Minotauro. Al percatarse de la esterilidad de ese afán, prefirió imaginárselo, para ventura eterna de sus futuros lectores que ahora somos legión. Así, el laberinto terminó siendo una insustituible metáfora borgeana, y el Minotauro, un personaje solitario llamado Asterión, famosamente. La metáfora alude no sólo a la perplejidad incesante, sino al inexplicable universo, mientras que Asterión (al fin y al cabo, otra metáfora) es el pobre protagonista de un profundo tedio metafísico, incapaz de ver en su presunto redentor la ominosa presencia del verdugo. ¿Acaso no seguimos siendo los hombres unos incurables y redomados asteriones que andamos a la espera del salvador de turno (hic et nunc), dentro de un laberinto que aún no logra cerrarse a la crueldad?... Dejémoslo así, como metáfora, por decirlo a la manera de Reyes, el mexicano inmortal que Borges admiraba.

Ahora el escritor está sentado en un muro del laberinto. Su mano derecha se apoya en el báculo que hace tiempo dejó de ser indeciso, a fuerza de iluminar huecas penumbras. Sobre su rodilla izquierda descansa la otra mano, hermosa y enigmática. El viento agita sus cabellos blancos. Los ojos deambulan insomnes, uno más que otro (todo hay que decirlo). El fotógrafo alcanza, por fin, la perplejidad del instante, con columnas al fondo y escaleras abajo. Se ha hecho presente de improviso la significación solar del laberinto. Y allí está Borges, inmenso, llegando de la noche de los tiempos, para escribir poco después la sombra intemporal de ese paisaje:

“…este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro…y en cuya red de piedra se perdieron tantas generaciones como María Kodama y yo nos peridmos en aquella mañana y seguimos perdidos en el tiempo, ese otro laberinto”.

He visto la foto muchas veces y he leído el poema otras tantas. ¿Retornar al mismo sitio no es el destino que todo laberinto nos depara?

Wednesday, June 22, 2011

Agradecimientos de Santiago González Carriedo



Santiago González Carriedo
Agradecimientos
2010
133 páginas

El poeta y editor mexicano Luis Miguel Aguilar escribió que, en la vida textual, pocas cosas hay tan frustrantes como ser llamado al pie, bajar y recibir un mero “ibid”.
Aguilar, confeso lector de las “insondables” notas al pie,  podría encontrar en Agradecimientos la confirmación literaria de que este recurso discursivo puede encubrir “algo más”.
En efecto, Santiago González Carriedo inaugura una manera de contar en la que se complementan, con genial ironía, dos discursos paralelos: el de sus agradecimientos, y el de las 30 notas al pie de página, que es donde realmente se narra la historia, además de los dos cuerpos de anexos que terminan de retratar una íntima relación entre un autor, su enmarañado mundo interior y la novela que ha escrito.
De esta manera, González Carriedo transforma lo que suele usarse como apéndice, posiblemente útil, pero execrado de la línea a lugares marginales de la página, o del libro, en un recurso estilístico que revela un lúdico empleo de las variadas formas del discurso, interconectadas con ingenioso humor.
En Agradecimientos, el personaje principal es una novela que termina con 32 reimpresiones y tres ediciones (Manual del buscador de oro), y cuya publicación envuelve una historia repleta de sarcasmo, donde la realidad y la ficción parecen intercambiar roles para develar ciertos intríngulis, posiblemente genuinos, del mundo editorial.
Claro que González Carriedo también incurre en otras indiscreciones. En su obra puede haber más de un cuestionamiento: al sistema judicial, a las tradicionales relaciones de pareja, a la represión policial, a las “desviaciones” de la izquierda española, a la prensa, a la industria editorial; todo tras un relato aparentemente policíaco que dista mucho de ser la clásica historia de un crimen.

Verónica Pérez Traviezo

Saturday, June 18, 2011

Encuentro con Marta y Asterión



Estoy en un auditorio del Ateneo de Caracas. Una mujer elegante, tras pedirnos permiso, pasa sonriendo frente a nosotros y se sienta a mi derecha. Yo sigo conversando con Vasco Szinetar. La señora me pregunta por el aforo de la sala. Le respondo que tal vez sea de trescientas personas. Los tres coincidimos en que la sala es pequeña para el numeroso público que vino hoy al acto. Se trata de un encuentro del Presidente de la República con “la gente de la cultura”. Andan por ahí Antonio López, Alfredo Chacón, Nelson Garrido, Tulio Hernández y Gonzalo Ramírez, entre otros.  

El Presidente no ha llegado. Vasco y yo seguimos saludando a los amigos. Mi vecina se presenta. Su nombre me parece conocido. Es escritora, sin duda. Vasco dice saber quién es, mientras yo intento hallar en mi memoria alguna ficha con sus datos. Vagamente la ubico como articulista de prensa o como autora de un libro editado por Monte Avila, pero no me conformo. Creo saber algo más y sigo indagando, impaciente, en mis archivos.  

De pronto encuentro una pista y le pregunto: ¿su nombre fue citado por un escritor famoso? -Sí-, me responde. Y añade, sin énfasis alguno: -Borges me dedicó La Casa de Asterión-. ¡Claro! ¡Cómo no haberlo recordado antes! Mi vecina de asiento es nada menos que Marta Mosquera Eastman.  

Iniciamos entonces una breve conversación sobre Borges. Así, me entero que el cuento memorable fue escrito en la casa de Marta y que algo de esa casa pervive en sus líneas magistrales. Vasco le pregunta si conoció a Gombrowicz. “Sí, era amigo de Sábato, lo conocí”. Yo le pregunto por Mastronardi y por Elvira de Alvear. Al primero lo conoció. A la segunda, la vio alguna vez.  

Mi fetichismo literario no se aguanta y le entrego a Marta la hoja que acaban de darnos para formular preguntas. Ella entiende de inmediato. Estampa su firma y exclama: -¡Qué lindo! En ese instante Marta y yo somos los únicos que permanecemos sentados. Todos se han puesto de pie porque ha llegado el Presidente. 

(Este encuentro ocurrió en septiembre de 1999)

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OLVIDO 

En el interminable Borges de Bioy Casares nos encontramos muchas veces con el nombre de Marta Mosquera. Recuerdo aquella en la que Borges refiere un diálogo supuestamente oído por Marta. Bioy no descarta que lo haya inventado. Si es así, le hace honor. Lo transcribo: 

“ELLA (una especie de Estela Canto): ´¡El número, señor, el número!´ 

EL (tal vez el doctor Kuno Fingermann o un mucamo parecido al doctor K. F.): ´Ya lo olvidé dentro de la cabeza´.
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METATEXTO 

En el prólogo a su formidable Manifiesto de Celestina, Marta Mosquera emplea el término “narra-teatro”, para aproximarse al tipo de género más avenido con su libro. “No es una novela”, dice, pero es la narración de un manuscrito imaginario en el que conviven hasta la (con)fusión, texto y metatexto, novela corta y “narra-teatro”. La Caracas que vivió “su caracazo” es el principal escenario de la historia, y el tema de La Celestina de Rojas, su hipotexto. Sin embargo, nada más importante en sus páginas que el manuscrito: personaje, espejo, casa, laberinto, Asterión. En uno de sus pasadizos, Marta discurre de este modo:
 
Vuelvo a indagar el manuscrito de Celestina y vuelvo a perderme en él. Sospecho que estos textos están escritos por personas diferentes. Los corrijo, los simplifico, los ordeno y me vuelvo a perder en sus páginas, suprimo detalles y descubro otros detalles que estaban ocultos en esos detalles que he suprimido. Me pierdo una y mil veces. Presiento que en el texto hay en el fondo, otro texto. Es un texto oculto que trato de descubrir y no lo descubro. Pienso que en todo texto existen otros textos que no han sido escritos pero no están adormecidos para que alguien los descubra y los escriba, cuando presiente su existencia. Hay zonas de sombra en todo texto y esa oscuridad forma parte de un texto total que es el encadenamiento de la literatura con sus mil versiones de la posible tradición de su magia. La literatura es parte de la magia”.   

Sobre el tema podemos llenar bibliotecas enteras, en verdad, pero dicho (y muy bien) por una de las grandes amigas de Borges, a quien le dedicó nada menos que “La casa de Asterión”, es algo más que un mero juego. Es una fidelidad.