Friday, April 19, 2013

CONTRA MI TESTIFICA UN INSPECTOR DE HEREJIAS

Heberto Padilla
 
 
WILLIAM BLAKE

Lo recuerdo ahora por un poema de Heberto Padilla. Tal vez su mejor poema.

Hará unos tres años me apoyé en INFANCIA DE WILLIAM BLAKE para compartir algunas reflexiones sobre el sectarismo. Sin más, cito su sexta estancia:
...

"Te decían:

Lo niños como tú, William,
serán negados por el ángel;
blasfemas, robas en la despensa;
tienes la cara sucia;
andas siempre con claves
y grabados
y láminas…


Tú, arqueado el cuerpo, sonreías.

¡Ay, Blake, el siglo veinte
no es un simple grabado
en que batallan el arcángel y el diablo!
Es esta trampa
en que luchamos, es esta lluvia
que nos ciega. Han arrasado las despensas
y no hay señales
ni claves
que no pueda entender
el Ministerio de Guerra.

Entra, aún estamos en vela.

Cualquier día
me gritan a la puerta:
Un hombre con paraguas, mi señor

(No puedes conocerlo. Es de esta época)
Cualquier día
penetran en mi cuarto.
Mostró insignias, señor

Cualquier día
me obligan a salir a la calle,
me apalean; me lanzan como a una rata
en cualquier parte.

(Tú no puedes saberlo. Es de la época)

Contra mí testifica un inspector de herejías."
 

Sunday, April 14, 2013

Entre sombras y luces


 
Creo que llegó la hora de buscar en serio un clima de civismo y de concordia,  y de superar en todos los ámbitos públicos (y hasta en los privados) la exasperación de los enconos. No es fácil, desde luego. No lo es, entre otras cosas, porque ese proceso de rectificación comporta algo que es mucho menos frecuente de lo que parece: la autocrítica sincera, así como el reconocimiento y la auténtica comprensión del otro. Hacer esto último es una práctica olvidada. Cuando alguien la ejerce, de inmediato es visto como sospechoso y puesto en cuarentena por los fanáticos de lado y lado.  

En tiempos de crispación y de exclusiones, la moderación es perseguida por los  extremismos y genera una paradoja: el equilibrio como subversión. Es más, cualquier referencia al diálogo suele confundirse con una invitación a declinar ideas o principios o a desistir de críticas y de razonables disentimientos, y se le estampa con arrogancia el rótulo de “ingenua”.  

Algunos desconocen el sentido del viejo dicho de que lo cortés no quita lo valiente (por cierto, lo inverso también es verdadero) y prefieren la acrimonia discursiva y el rechazo sumario a quienes marcan distancia con los iracundos. El espíritu de secta nos ha hecho mucho daño, tanto, que algunos, retóricamente muy “prevenidos” frente a sus letales efectos, cayeron también bajo su soberbio influjo. Aún así, estoy seguro de que los venezolanos estamos a tiempo de recobrar la calma para seguir el curso de un país que procura con esfuerzo justicia y libertad y que puede hacer de la política una contienda, dura a veces, pero siempre constructiva.  

Como dijo el poeta Fernando Paz Castillo en un bellísimo libro: hay luces entre las sombras. No todo está signado por el odio.  

Hoy pienso en Jovellanos, tan apropiadamente recordado por Julián Marías en un ensayo que ahora, día importante en mi país, repaso con republicano interés y sobria admiración. España, en su tiempo, se quedó sin Jovellanos por desoír voces serenas, voces que no eran ni de claudicación ni de miedo. Ojalá no sea el caso de Venezuela. La historia ofrece ejemplos de cómo los inmoderados terminan siendo llamados al botón, pero no por su conciencia, sino por terribles realidades, y a un altísimo costo para el pueblo. Son lecciones. 

Mirando las repetidas variedades de los verdes que el balcón me ofrece esta mañana, escribo la palabra “esperanza” y sigo la lectura.   

P.D: El título del ensayo de Marías es Jovellanos: concordia y discordia de España. Está incluido en su libro SER ESPAÑOL (Planeta, 2000).

Thursday, March 21, 2013

LA POESIA POESIA (Y RUEGA)

Día Internacional de la Poesía
 
 
Botticelli. Detalle de La Primavera

 Entre viejos borradores y papeles, un poema de Haroldo de Campos y unas líneas de Gustavo Adolfo Bécquer.

El poema del brasileño se titula Oda (explícita) en defensa de la poesía en el día de San Lukács y tiene
estos versos:

te detestan
(…)
porque no tienes mensajes
y tu contenido es tu forma
y porque estás hecha de palabras
y no sabes contar ninguna historia
y por eso eres poesía
como cage decía


o como
hace poco
augusto
el augusto:

la flor flora
el colibrí colibrisa
y la poesía poesía


La bellísima estrofa de Bécquer nos recuerda que también la poesía es ruego:

“¡Quién fuera parte
de la plegaria
que solitaria
mandas a Dios!”


Y en ambas citas, San Juan de la Cruz:
música callada y soledad sonora.

Monday, February 25, 2013

CHAVES



Manuel Chaves Nogales

Lectura iniciada en la madrugada, y por “error”. Buscaba otro libro y me salió esta maravilla, a la que había previsto entrarle en mi próximo vuelo más o menos largo. Sabía, por supuesto, de las opiniones favorables, pero no me esperaba tanto. Es la buena prosa de quien sabe decir mucho en pocas líneas y cerrar sus párrafos con el giro displicente de una torera exacta. Se dice que fue un soberbio autor de reportajes. Después de un largo ninguneo, ha sido elogiado por algunos grandes. Ahora entiendo que no es para menos esa reivindicación entusiasmada. Hace un tiempo, leyendo el diario de Manuel Azaña, supe que este partidario suyo, fue, además de periodista genial, un hombre agradecido y noble.

Estoy ya en Kiev y han vuelto los bolcheviques con su propaganda apabullante. No quiero perderme ni un detalle de su ominoso retorno. Van y vienen los rojos. Van y vienen los blancos.

Estas páginas son y no son las de una novela. Atrapado desde hace rato por el testimonio de un bailaor que vivió los años iniciales de la revolución rusa, que presenció la maestría oratoria de Trotski en Kiev y que no ocluyó dato alguno para que su interlocutor vislumbrara el terror que vendría, hago una pausa para consignar la razón que me llevó a adelantar una lectura y dejar para mañana otra: la de los ensayos de Peter Handke, que no busqué más cuando me topé con este sencillo y formidable comienzo de relato:

PARIS, 1914

A la sombra espectral del Moulin de la Galette, en el calvario pedregoso de la rue Lepic, deslizándose junto a los jardincillos empolvados de los viejos estudios de pintor, que huelen a permanganato y aguarrás; cobijándose en las grietas de la desvencijada plaza de Tertre, en aquel paisaje lunar que es hoy el corazón de Montmartre, va haciéndose viejo mi amigo Martínez
”.

Estoy leyendo El maestro Juan Martínez que estaba allí, de Manuel Chaves Nogales (Libros del Asteroide, Barcelona, 2007) y comparto mi efusión.

Tuesday, February 12, 2013

LABERINTO DE FORTUNA

 
Amigo lector, cumplimos con informarle que en sus manos no tiene un libro, sino un instrumento musical. Si se siente defraudado, le recomendamos dejarlo en el estante o en la mesa donde lo encontró. Pero no nos haga caso todavía. Espere un poco. Nadie le ha dicho si es prosa o verso o si es cuento o canto, cuerda o viento. Para elaborarlo, su autor viajó a tiempos antiguos de la lengua y lo fue afinando poco a poco, hasta llegar al siglo XX. Tal vez sospeche ya que tocar este instrumento puede ser una experiencia interesante. Busque entonces la página 101 y lea en voz alta para confirmarlo:

Si alguna noche llegas, retrocedes, te vas aproximando a la zona prohibida, no te amilanes de ninguna forma. Entra sin miedo (aunque con miedo lo hagas) en esa punitiva bifurcación del laberinto cuyo riesgo mayor consiste en desear que prevalezca. Quédate donde estabas hace sólo un momento, es decir, en la duda. Allí tal vez aprenderás a no creer en nada parecido a esa virtud mugrienta que arropa a los gregarios. También podrás atestiguar sin proponértelo que ninguna verdad es la misma dos veces”.

Ya ha tocado la puerta (otro instrumento) y lo han invitado a pasar. Es poesía en un dédalo contemporáneo. Hay ráfagas de historia y desencanto, pero también amores y misterios y, sobre todo, esplendor en las palabras. Bienvenido al laberinto de fortuna. 

JOSE MANUEL CABALLERO BONALD es el luthier. Nació en Jerez de la Frontera el 11 de noviembre de 1926. Novelista, flamencólogo y poeta. Memorialista. Premio Cervantes 2012. De la reedición imaginaria que en Venezuela se ha hecho de su libro Laberinto de fortuna sólo se ha publicado esta contratapa en el blog de FCC, su servidor.

Thursday, January 10, 2013

Sentencia del TSJ: un insulto a la inteligencia


Al leer la sentencia que ayer emitió el Tribunal Supremo de Justicia, acerca del acto de juramentación presidencial, encuentro en su mención del artículo 231 de la Constitución una notable incongruencia. Me refiero a un error que muestra el enredo argumental de quienes quieren ser sofistas sin poseer la suficiente preparación para redactar falacias. Sostiene la Sala Constitucional que el presidente, por haber sido reelecto, “ya está en posesión del cargo” para este nuevo período. Sin embargo, expresa también que Chávez "podrá juramentarse ante el TSJ con posterioridad al 10 de enero", aunque no le otorga mucha importancia a ese acto. Resulta que la única mención que el referido artículo 231 hace del TSJ, es, precisamente, para indicar que el presidente debe “tomar posesión” del cargo ante ese órgano, si no pudiere hacerlo en la Asamblea Nacional. Esto es: si el presidente va a juramentarse ante el TSJ “cuando cese la causa sobrevenida” (lo dice la sentencia), es porque necesita hacer algo que no ha hecho: “tomar posesión”. Si no, ¿para qué? ¿Cómo sostiene entonces la sentencia que el presidente ya está en posesión del cargo?  

Ni como sofistas aciertan. Pero, claro, entendemos que no se trata de hábiles argumentadores y por eso este comentario resulta ocioso. Se sabe que el TSJ, como diría Borges de cierta enciclopedia china, ejerce el caos desde hace tiempo. Acá se trata de un caos judicial orientado por una degradacion: el vasallaje político de los "magistrados".  

Así, para el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, como su inexorable lógica establece, "el presidente no está, pero está". Y punto. Siguen el sello y las firmas que rubrican este insulto a la inteligencia, la ética y el derecho.

Saturday, December 08, 2012

Arno Schmidt











Arno Schmidt

Seis de la mañana y Arno Schmidt.

En el relato que ahora leo, Schmidt se burla a placer de los efectos colonizadores que en algunas personas produce la lectura. Ya me veo respondiéndole a Cuchi con los signos de exclamación que a cada rato usa el irónico escritor tudesco: “¡¡Estoy leyendo!!”. Pero no, no voy a gritar. Iré a la cocina por mi café, en silencio, pero eso sí, riéndome por dentro al recordar esta escena del cuento ¿Qué debo hacer? en la que el narrador, presa del pánico, ejerce el divertido absurdo de un oblicuo quijotismo:

Ayer, una persona joven, frente a mí –es estudiante en la Escuela Superior Técnica-, leía a un tal ´Tennessee Williams´ que yo desconozco (¡así, en mi juventud, se llamaban a lo sumo los criminales, ´Alaska Jim´ y ´Palisades Emil´), bueno, el muchacho levantó la cabeza y me miró con una intención tan desembozadamente asesina que, temblando, bajé una estación antes. Llegué tarde al negocio. Es posible que el joven me hubiera cortado en rodajas, despacio, de abajo arriba; o atado dentro de una bolsa para que un grupo de locos frenéticos me bailaran encima con zapatos de hierro”.

Pienso en la traductora argentina, Gabriela Adamo, y solicito para ella que el Instituto Goethe la condecore y premie por no haberse ahogado en los tempestuosos textos de Arno Schmidt. Por mi parte, le pido disculpas por haberme saltado unos paréntesis en el párrafo transcrito e incurrido en algún retoque arbitrario. Fue tan sólo una defensa, un modo de bajarme antes del metro o del tranvía, aunque éste se llamara deseo.


P.D: METEORO DE VERANO es el título de este libro de cuentos de Arno Schmidt, editado por La Bestia Equilátera, Buenos Aires, 2011.


Friday, November 30, 2012

CABALLERO BONALD

J. M. CABALLERO BONALD

Ganó el Cervantes. Me enteré por Martín, quien lo colgó en su FB y lo compartió en mi muro, con una pregunta: “¿Es idea mía o te lo encontraste una vez en un café en Madrid?"

Sí, Martín recuerda bien. Fue en el Bar Moderno, frente a la plaza Santa Ana, en Madrid. Yo andaba con nuestro querido amigo Juan Carlos Méndez Guédez. En una mesa cercana estaba Caballero Bonald. Juan Carlos me lo señaló, y como estaba enterado de mi admiración por su poesía, asomó la posibilidad de que me le acercara. Asentí, pero no lo hice finalmente...

Juan Carlos conocía un breve texto que le dediqué a Caballero Bonald y que José Antonio Yepes Azparren incluyó en una selección de poemas míos que hizo para la revista Imagen.

Ese encuentro con Caballero Bonald, tan lejos y tan cerca, ocurrió en diciembre del 2001.

Me alegra muchísimo el merecido premio Cervantes que ahora recibe.

P.D: Acá, mi poemita sobre Caballero, después de leer Descrédito del héroe en los 80:

C. B.
Mucho me ha gustado hoy

la poesía de Caballero Bonald,

su elegante barroco

que se deja leer como si fuera clásico,

esa manera andaluza de seducir,

de acoplar palabras mientras se elevan

y hacen figuras en la tarde,

y, sobre todo,

su fina displicencia

para anunciarnos que Afrodita

fue vendida ayer como esclava en Algeciras.
 

FCC

Thursday, November 22, 2012

ENSAYAR

Teatro de la Opera en Viena, capital de Kakania
 
No es hacer una prueba. Desde la adorable ambigüedad del vocablo, podemos decir que el ensayista no necesita probar nada.

Ni ejercicio preparatorio para algo grande, ni borrador de un texto definitivo, el ensayo es, como famosamente
dijo Alfonso Reyes, "el género centauro". Me gusta esa imagen porque proviene del mito.

Centauro como Quirón y sanador de lectores universitarios, víctimas de excesivas dosis de prosa “académica”, el ensayo es una amable fiesta del estilo, un recorrido gozoso por cualquier territorio, por más intrincado que éste sea.

El ensayo no busca convencer a nadie. Discurre entre preguntas. Sus respuestas, si las hubiere, se disuelven rápidamente en el camino.

El ensayo es un paseo, pero un paseo para extraviarnos en la ciudad, como le sucede al auténtico paseante, según Benjamin.

Picón Salas dijo una vez, antes de sentarse a escribir: “Y va de ensayo”. También pudo haber dicho: “Y va de cuento”, porque el ensayo también puede ser un cuento.

Hoy, en una novela, a la vuelta de la esquina, un ensayo sobre el ensayo me esperaba. Abrí el primer tomo de El hombre sin atributos y leí:

“… un ensayo no es la expresión provisional o accesoria de una convicción que podría ser elevada a verdad en una oportunidad mejor y que también cabría reconocerla como error (de este género son únicamente los artículos y composiciones que las personas letradas llaman ´desperdicios de su escritorio´), sino que un ensayo es la forma definitiva e inmutable que la vida interior de una persona da a un pensamiento categórico.”

Seguiré con Robert Musil. Toda la mañana estaré en Kakania, buscando otra vez “el reino milenario”.
  

Monday, November 12, 2012

Breve crónica de aprendizajes

Monet. Jardin Giverny
 
Se pregunta García Terrés en su diario por qué siente necesidad de llenar renglones y de anotar cosas triviales. De inmediato se responde: "En realidad me gusta escribir. Me agrada que las ideas vayan precisando su forma en el papel, que quede algo del fluir del pensamiento. Pensar -ya lo dijo Wittgenstein- es aprender. Ésta quisiera ser la crónica de algunos aprendizajes".

Retengo una frase espléndida para aludir al arte que cultivan algunos diaristas: crónica de algunos aprendizajes.
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Escribir la lectura. Mejor dicho, procurar acercarse a la emoción de la lectura.
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Registrar a veces la rutina, no sólo el asombro ante el paisaje, la música o el poema.
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Dejarse llevar por nuestro ánimo (ánima, mejor) y que discurran las palabras o el silencio.
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Es lunes. Son las siete y media de la mañana. Tomo otro diario, el de Seferis, y leo: "Me voy de Poros, como me fui en mayo del 41 de Creta: hacia lo desconocido. No sé si volveré a encontrar la gran serenidad que he sentido aquí estas últimas mañanas". Esa hermosa entrada es de un lunes. Es del 2 de diciembre de 1946.

La serenidad y el viaje a lo desconocido se quedan resonando en mi memoria.
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Otros libros en la mesa. Abro uno y encuentro lo que busco: una caja de música al alcance de todos. Es la tercera égloga de Garcilaso. La oigo:

En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.

Thursday, November 08, 2012

DOS EJERCICIOS

Angel Hurtado 
 
Dos vueltas al parque para iniciar el día. En la primera, una asombrosa vista de la aurora, cruzada largo a largo por pájaros hermosos. Como escribió Jiménez: nada mejor que un atónito silencio para describirla, para leer sus señas límpidas, y darles otro espacio en la mañana. Vuelvo a mi casa y escribo estas breves líneas en forma de soneto en prosa, para estampar un instante que bien puede prescindir de ellas, y fijar completo y sin palabras, su milagroso fulgor en la memoria.

Friday, October 26, 2012

PLAZA LARA

Plaza Lara de Barquisimeto

Alguna vez tuvo barandas. Una casa, la de las Arráez, a un lado. Al fondo, la Iglesia.

Hojas y recuerdos pasan por la plaza eterna.

Thursday, October 11, 2012

ERIC HOBSBAWM Y EL EMPERADOR ELECTO

BOUGUEREAU. Napoleón III visita a las víctimas de la inundación de Tarascon
 
Murió el pasado 1 de octubre, después de haber vivido casi un siglo. Como se sabe, fue un gran historiador marxista, con una amplia y rigurosa obra en la que no faltan sinceras páginas autobiográficas y polémicas. Nació el mismo año de la Revolución Rusa (1917) en el seno de una familia judía que pasó de Viena a Berlín y de Berlín a Londres, donde se convirtió en un intelectual británico comprometido con el comunismo, sin ceguera frente a sus perversiones, aunque algunos echemos de menos un deslinde mucho más tajante con lo abominable.

Más observador político que activista, Hobsbawm aceptó la idea de su amigo Pierre Bourdieu de que el trabajo que ambos hacían estaba más cerca del oficio del artista que de la rutina académica. Sintió el gusto de ser historiador y ese placer se nota en sus espléndidos estudios, en los cuales los fríos datos científicos cobran vida. Escribió con gracia y fue fiel a sus sueños políticos y sociales, que para muchos contemporáneos suyos, en concretos lugares del mundo, terminaron siendo pavorosas pesadillas...

Hace un momento abrí su libro La era del capital (1848-1875) y encontré subrayado un párrafo sobre la elección de Luis Napoléon. Lo comparto aquí y ahora:

"....si bien Luis Napoleón jamás olvidó las ventajas políticas de un sufragio universal bien dirigido que volvió a introducir, pronto abolió la República y se hizo a sí mismo emperador. Iba a ser el primero de los modernos jefes de estado que gobernara no por la mera fuerza armada, sino por esa especie de demagogia y relaciones públicas que se manipulan con mucha más facilidad desde la jefatura del estado que desde ningún otro sitio. Su experiencia no sólo demostró que el ´orden social´ podía disfrazarse de forma capaz de atraer a los partidarios de la ´izquierda´, sino que, en un país o en una época en la que los ciudadanos se movilizaban para participar en la política, tenía que enmascararse así.”

Un tema, sin duda, sobre el cual no es conveniente incurrir en vicios de modernidad. La cita, nada sibilina, como alguno podría pensar, es una invitación para leer a Hobsbawm, con la curiosidad y el rigor que su obra demanda.

Thursday, October 04, 2012

PASO UN ANGEL

PETER DE HOOCH. La madre
 
Para que los detalles tuvieran la armonía impecable, el toque preciso, la delicada textura de la trama y los afectos, Pieter de Hooch le abrió la puerta a la mañana. Un ángel pasó, trazó las líneas y tuvo su luz y su color.
 

Wednesday, October 03, 2012

DIEGO

Juan Gris. Guitarra y frutero
 
Un poema de Gerardo Diego para recordarlo hoy, día de su nacimiento.

Desde el aire, descendiendo plácido, Altazor le envía un saludo y un nuevo aplauso por su inmortal Insomnio.
Ah! Le trae también una guitarra que le mandó Juan Gris:

GUITARRA

Habrá un silencio verde
todo hecho de guitarras destrenzadas.

La guitarra es un pozo
con viento en vez de agua.


(Gerardo Diego)

Sunday, September 23, 2012

DOMINGO ALBERTO RANGEL (1923-2012)

Un libro de Domingo Alberto Rangel del año 1958
 
Creo que una de las fidelidades que mantuvo hasta el final, fue la de la escritura. Una pluma que no cesaba ni daba cuartel. Otra de sus fidelidades fue la izquierda. Alguien dijo alguna vez que Domingo Alberto estaba a la izquierda de sí mismo. Abstracción hecha de las intenciones de quien la dijo, esa frase se escapa de su contexto original y podría servir -digo yo- para darle alguna pincelada al retrato que con admiración habrá de hacerse de este inteligente, radical, polémico y honesto hombre de la política venezolana que hoy se fue.
 
Para mi generación su presencia es imborrable. No se me olvida jamás una frase suya, cuando salido de la cárcel, en los años sesenta, respondió con ella una pregunta acerca de la derrota de la izquierda en ese tiempo de enfrentamientos armados. Creo que esa frase definió su destino político. Dijo: “Yo casi venero al Napoleón de la retirada de Rusia, no así al emperador victorioso de Jena o de Wagram”.

Fiel a sus ideales, pese a las derrotas y las tempestades, Domingo Alberto Rangel, prodigó en todos los terrenos, con elocuencia y brillantez, su libertad intelectual.

Que en paz descanse.

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Sunday, September 02, 2012

VIDA DIARIA



A.E. Housman


Corre entre las hojas la mañana. La he visto un instante detenida en la página, ensimismada y sola. Es de hoy, pero también de ayer. Tan lejos y tan cerca de estas manos que de nuevo intentan escribirla. Mientras su luz avanza sala adentro, en diez versos nítidos de Housman encuentro descifrada la costumbre de darle a la memoria matinal una fluidez serena y límpida. En pausa la palabra y su fervor, los pájaros, las puertas y la vida. Corre entre las hojas la mañana.

Saturday, September 01, 2012

UNA OCTAVIANA




Esta es una octaviana, tomada de un texto autobiográfico en el que Octavio Paz toca la semilla de su pasado en claro, de su inmenso pasado en claro:


BUSQUEDA Y VACIO

I

Me veo,

mejor dicho, veo una figura borrosa,

bulto infantil perdido

en un sofá inmenso de gastadas sedas.

Deben ser las cinco de la tarde. El bulto llora.

Desde hace siglos llora y nadie lo oye.

Sólo él escucha ese llanto extraviado

en el mundo,

familiar y remoto.


II

Instante interminable:

oírse llorar cuando nadie te oye.


III

Sin duda mi madre me calmó,

Pero la sensación persiste.

No se ha borrado ni se borrará.

No es una herida.

Es un hueco que toco.


IV

Esa tarde descubriste tu ausencia.

Sólo eres búsqueda y vacío.

Thursday, July 26, 2012

PARA ELLA, BORGES Y GISELE FREUND

 Eva Perón en una foto de Gisèle Freund

Para ella, un palíndromo clásico:

Acude el AVE y EVA le educa...

Y un texto de Borges, por la fecha:


EL SIMULACRO

En uno de los días de julio de 1952, el enlutado apareció en aquel pueblito del Chaco. Era alto, flaco, aindiado, con una cara inexpresiva de opa o de máscara; la gente lo trataba con deferencia, no por él sino por el que representaba o ya era. Eligió un rancho cerca del río; con la ayuda de unas vecinas, armó una tabla sobre dos caballetes y encima una caja de cartón con una muñeca de pelo rubio. Además, encendieron cuatro velas en candeleros altos y pusieron flores alrededor. La gente no tardó en acudir. Viejas desesperadas, chicos atónitos, peones que se quitaban con respeto el casco de corcho, desfilaban ante la caja y repetían: Mi sentido pésame, General. Este, muy compungido, los recibía junto a la cabecera, las manos cruzadas sobre el vientre, como mujer encinta. Alargaba la derecha para estrechar la mano que le tendían y contestaba con entereza y resignación: Era el destino. Se ha hecho todo lo humanamente posible. Una alcancía de lata recibía la cuota de dos pesos y a muchos no les bastó venir una sola vez.

¿Qué suerte de hombre (me pregunto) ideó y ejecutó esa fúnebre farsa? ¿Un fanático, un triste, un alucinado o un impostor y un cínico? ¿Creía ser Perón al representar su doliente papel de viudo macabro? La historia es increíble pero ocurrió y acaso no una vez sino muchas, con distintos actores y con diferencias locales. En ella está la cifra perfecta de una época irreal y es como el reflejo de un sueño o como aquel drama en el drama, que se ve en Hamlet. El enlutado no era Perón y la muñeca rubia no era la mujer Eva Duarte, pero tampoco Perón era Perón ni Eva era Eva sino desconocidos o anónimos (cuyo nombre secreto y cuyo rostro verdadero ignoramos) que figuraron, para el crédulo amor de los arrabales, una crasa mitología.

JORGE LUIS BORGES
(EL HACEDOR)
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P.D: Hace 60 años por Radio Rivadavia y otras emisoras se escuchó esta frase: "A las 20:25 la señora entró a la inmortalidad". El breve relato de Borges, como el Quijote, puede hoy ser reescrito por algún Pierre Menard y resultar tan distinto...